El PSOE lanza una andanada contra Ayuso por Quirón: “Es usted rarita moralmente hablando”
El PSOE interrogará a la presidenta por los vínculos de su pareja con Quirón

Isabel Díaz Ayuso y Mar Espinar no se saludan cuando se cruzan en la Asamblea de Madrid. “Es la primera vez que me ocurre algo así”, reconoció la presidenta en una charla privada. Ella y la portavoz del PSOE mantienen una enemistad manifiesta imposible de ocultar. Esa rabia ha quedado expuesta este jueves delante de todos los parlamentarios.
Isabel Díaz Ayuso se declaró atea en 2019, pero ha llovido mucho desde aquello. Ahora regresa a la Asamblea de Madrid después de haber vivido con mucha pasión y fervor la Semana Santa en Málaga y Sevilla. Como dijo hace poco en una entrevista, ha recuperado la fe, la misma que le tiene a sus convicciones políticas, de las que no se mueve ni un centímetro desde hace tiempo. Si alguien es de piedra en la derecha, esa es Ayuso. Este jueves se enfrentará de nuevo a la oposición de izquierdas, PSOE y Más Madrid, y más allá, en su misma acera, con Vox.
Vox ha empezado atacando por el flanco de la sanidad, vinculando las largas listas de espera de la Comunidad de Madrid, que superan el millón de pacientes, con la inmigración y la regularización masiva que ha anunciado el Gobierno central. La primera pregunta para la presidenta ha sido la de Isabel Pérez Moñino, portavoz de la ultraderecha. ¿Qué está haciendo su Gobierno por la sanidad pública?, le ha cuestionado. Ayuso se ha parado para responder escuetamente que Madrid “es un lugar de acogida” y que eso “no tiene nada que ver” con las crítica que, en efecto, hace su Gobienro todos los días a las políticas “migratorias masivas” de Pedro Sánchez. “Ni un segundo ha dedicado usted a responderme sobre la sanidad”, le ha espetado Moñino. “¿Es que acaso no quiere que los españoles conozcan las cifras?”, ha continuado, “la realidad es que no podemos ser el hospital del mundo”.
A la presidenta no le ha sentado bien que Vox use sus propias palabras para criticarla. “Señoría, que lo del hospital del mundo es mío, no vale copiar al Gobierno”, le ha espetado Ayuso a Pérez Moñino. “No vamos a dejar morir a ningun ser humano en las puertas de un hospital o un centro de salud, nadie va a morir en las puertas de un hospital por su situación regular o irregular. Eso es inhumano. Cosa diferente es la gestión del Gobierno de Sánchez, que lo único que busca es fundir, desguazar los servicios públicos”, ha continuado. La presidenta ha dicho que está en contra del abuso del sistema sanitario, del desorden y la ilegalidad y de regularizar sin control y “encima a personas con antecedentes penales”; también en contra del turismo médico y, claro, de que Sánchez quiera “reventar” los servicios públicos madrileños.
“Somos la región de España con menos listas de espera”, ha terminado diciendo, sin hacer alusión a los números de las listas de espera. Y en un giro de guion, ha hablado de otras “ilegalidades”, que no comete su Ejecutivo, sino el estatal: “Desde luego lo que tenemos es que reclamar orden y ley a este Gobierno y no permitir ni los asentamientos ilegales, los campamentos ilegales, también el reparto ilegal de menores, y todo lo que está haciendo el Gobierno de Sánchez”.
Los socialistas han ido por la misma línea de la sanidad, pero han cuestionado Ayuso por sus vínculos con “lo mejor de cada casa”. “Es usted rarita moralmente hablando”, le ha dicho Mar Espinar, portavoz del PSOE. La oposición aún no había tenido la oportunidad de preguntarle en sede parlamentaria por la reunión que sostuvo Ayuso en enero de 2022 con Fernando Camino, un alto cargo del grupo Quirón, en un restaurante leonés, noticia que reveló hace dos semanas este diario. Alberto González Amador, la pareja de la presidenta, ha hecho negocios también con Quirón y está siendo investigado por su relación con este alto cargo, Fernando Camino. “La cena más cara de toda la historia, pagada con dinero público”, la ha llamado Espinar, que no tiene dudas de que de esta cena privada Camino consiguió que Ayuso “cesara a la interventora que pedía la justificación de los pagos a Quirón” y que “de un plumazo” le dieran 1.390 millones de euros a la empresa. “Cuénteme, además de seguir pagando su ático ¿cuáles son los objetivos de la sanidad pública?”. La respuesta no fue otra que unas pocas palabras por parte de la presidenta: “Nuestro objetivo es que Madrid siga teniendo la mejor sanidad de España”.
Pero Espinar no planeaba pasar a otro tema. “Usted perdería la fe a los nueve años, o no, según le convenga”, ha continuado. “Lo que si le digo es que ha perdido la vergüenza en el mismo momento en el que ha decidido desguazar los servicios públicos y colocarse al lado de un genocida, de un pederasta y de un esclavista”. Y la pregunta: “¿Dónde está usted, señora Ayuso, con el amor al prójimo o con el infierno en la tierra?”.
Ayuso ha criticado que esta semana se hable de los problemas de la sanidad madrileña cuando los médicos están en una huelga “en contra del Gobierno de Sánchez”. La presidenta asegura que durante esta legislatura, a la que le queda un año aproximadamente, van a poner en marcha 34 centros de salud, retribuciones para los médicos, nuevas terapias como la protonterapia o los programas de la salud de la mujer, los mismos que han sido criticados recientemente por los sindicatos de enfermeras debido a la escasez de matronas para llevarlos a cabo.
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