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Se cae un falso techo en un centro de salud del Ayuntamiento de Madrid que lleva años arrastrando problemas estructurales

El incidente, que no causó daños personales, se produjo en la tarde del lunes cuando aún había trabajadores pasando consulta

Otro edificio público que se cae en pedazos en Madrid. Un falso techo se desplomó este lunes por la tarde en un centro de salud pública del Ayuntamiento, en Vallecas, mientras los sanitarios pasaban consulta. El derrumbe no causó daños personales. Se produjo en torno a las 20.00 en una sala de la planta más alta, la segunda, que había sido precintada meses antes después de un desperfecto menor causado por filtraciones de agua desde la azotea. Este martes se oía por los pasillos a un responsable hablando preocupado al teléfono. “He suspendido las actividades en la primera planta”, decía. “Mientras no me garanticen que no se va a caer el techo no puedo meter ahí a la gente”.

La actividad continuaba en el edificio, el Centro Municipal de Salud Comunitaria Puente de Vallecas, donde trabaja una treintena de sanitarios dedicados a la prevención de la salud en actividades que van desde la administración de la píldora del día después hasta talleres para superar el duelo o dejar de fumar. Un empleado de la contrata municipal de mantenimiento había retirado los cascotes, pero no había sido acordonada la sala inmediatamente inferior, en la primera planta, donde se observaban en el techo las humedades que preocupaban al responsable.

El hundimiento se produjo poco antes de que el centro cerrara sus puertas. Los pocos sanitarios que había a esa hora oyeron un estruendo que les sobrecogió. Esa misma mañana ya habían intuido que algo así podía pasar porque la lluvia del fin de semana se había colado en varias salas. Un ordenador y varios documentos se habían empapado.

La sala del derrumbe es llamada “museo” porque ahí se exhiben maniquíes y material médico antiguo. Se solían mostrar a los alumnos de institutos que organizan excursiones. En la puerta un cartel advertía: “Entrada prohibida por seguridad”.

El edificio fue construido en 1965 y operó como hospital de beneficiencia hasta que en 2005, durante el mandato del alcalde Alberto Ruiz Gallardón, pasó a formar parte de Madrid Salud, un organismo que gestiona 18 centros dedicados a las adicciones y a la promoción de una vida saludable.

Los problemas estructurales fueron detectados en 2018 cuando recibió una calificación desfavorable en la Inspección Técnica de Edificios (ITE) debido a la mala conservación de las fachadas, cubiertas y azoteas, donde las tuberías presentaban defectos. En teoría esos defectos se habían subsanado, según consta en el Registro de Edificios municipal. Sin embargo, los trabajadores señalan que las goteras continuaron tras la pandemia.

El abandono de los edificios públicos en Madrid es un problema acuciante. El 52% de las escuelas infantiles y el 49% de los institutos de Madrid tienen las Inspecciones Técnicas de Edificios desfavorables, como contó EL PAÍS el año pasado. A pesar de esto, los niños siguen yendo a las clases. Ayuntamiento y Comunidad se culpan mutuamente sobre una competencia de mantenimiento que no siempre está clara.

Un delegado del sindicato CGT, Alberto Añino, dice que el edificio presenta otros problemas. “En ocasiones hemos estado más de un mes sin calefacción y en verano nos ponen pingüinos por el calor”, dice. “Al final te acostumbras a vivir en al precariedad”.

Al tiempo de publicación de esta noticia no había sido posible obtener una respuesta de la Delegación de Seguridad y Emergencias, responsable de Madrid Salud, y dirigida por la vicealcaldesa, Inmaculada Sanz.

La concejala de Más Madrid en Puente de Vallecas, Olga Martínez, asocia el mal estado del edificio con un trato “de segunda” para los barrios del sur, por parte del alcalde, José Luis Martínez-Almeida. “El estado de este centro es vergonzoso”, dice la representante de este partido de izquierda. “Hablamos de una instalación indispensable para Puente de Vallecas, que debería garantizar programas de alimentación saludable, actividad física, bienestar emocional y salud sexual. Servicios esenciales que merecen el mismo trato que cualquier barrio del norte. Pero Almeida tiene claro a quién castigar: siempre al sur, siempre a los mismos barrios”.

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Sobre la firma

Fernando Peinado
Es reportero de la sección de Madrid desde 2018. Antes pasó ocho años en Estados Unidos donde trabajó para Univision, BBC, AP y The Miami Herald. Es autor de Trumpistas (Editorial Fuera de Ruta).
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