La debilidad de las izquierdas compromete la resistencia del PSOE
La subida en Castilla y León, a diferencia de lo ocurrido en Aragón y Extremadura, insufla a los socialistas algo de optimismo para el futuro, aunque se mantiene la preocupación al mirar a su izquierda


La división entre fuerzas políticas similares, sin una diferenciación nítida, al menos en programas electorales regionales, se paga. En Castilla y León, se ha comprobado, como también se constató el mes pasado en Aragón, y, en sentido contrario, en Extremadura. Allí, la coalición de Podemos e Izquierda Unida obtuvo un resultado extraordinario, al doblar casi su representación, superando el resultado de 2015 en pleno auge de Podemos. La subida del PSOE en Castilla y León, con respecto a los comicios de hace cuatro años, a diferencia de lo ocurrido en Aragón y Extremadura, insufla algo de fuerza y optimismo de cara al futuro, aunque se mantiene la preocupación al mirar a su izquierda. Con la división entre sus fuerzas, ahora en pleno replanteamiento, al menos por parte de Izquierda Unida, los comunes, Más Madrid y Sumar, las posibilidades de conformar mayorías se alejan sin remedio.
La aspiración del PSOE es repetir el ciclo electoral de las elecciones autonómicas y locales de 2019, donde fue ganador en muchas de ellas, aunque los pactos del PP y de Ciudadanos impidieron la formación de gobiernos. Estas no se repitieron en 2023, donde el descenso fue notable y, ahora, tras el resultado de este domingo, albergan la esperanza de iniciar la senda de la recuperación. Los ánimos les vienen tras una campaña en la que, como se apreciaba en los actos, han conseguido movilizar a su propio partido con el No a la guerra. Antes de hacer proyecciones de futuro, interlocutores socialistas reconocen que el candidato del PSOE de Castilla y León, Carlos Martínez, ha tenido mucho que ver en el buen resultado, que ha ido más allá de la mera resistencia. Sus tres legislaturas como alcalde de Soria con mayoría absoluta han movido a muchos de sus paisanos a votar por él, frente a Soria ¡YA!, que pierde dos de sus tres escaños.
En los análisis postelectorales se apreciará el trasvase entre fuerzas políticas. Dónde han ido los votos de Podemos, que en la anterior legislatura obtuvo un escaño y que ocupó el secretario de organización de esa fuerza política, Pablo Fernández, que no ha repetido candidatura. Con este resultado de ayer, Podemos se queda sin representación en 10 parlamentos regionales.
El voto de este domingo en Castilla y León traza una tendencia anímicamente favorable para el PSOE con la mirada puesta en las elecciones generales, con parada previa en Andalucía, si es que el presidente del gobierno no decidiera disolver las Cortes antes de la convocatoria andaluza del mes de junio. Interlocutores gubernamentales niegan que ese adelanto vaya a producirse, pero su recuperación no les llevará a posibilidades de gobernar si a su izquierda los votos se dispersan. No duda el PSOE en recibir de buen grado todo lo que le venga de la izquierda, pero es consciente de que no conseguirá armar una mayoría sin el bloque que siempre estará a su izquierda.
La alegría estaba este domingo en el PSOE y, desde luego, en el PP, ganador de las elecciones. Los socialistas se quedan a tres puntos del PP; y Vox, a 15 de los populares. El anhelo de la ultraderecha era subir más y llegar o superar el 20% de los votos. La noche electoral en Castilla y León ha supuesto una alegría más que la esperada para el antiguo bipartidismo, por separado. El anhelo de Vox era llegar al 20%; se queda en el 18,9%,
Si el objetivo del PP, desde luego de su presidente, Alberto Núñez Feijóo, era distanciarse de Vox de manera determinante para mitigar sus exigencias, lo ha conseguido parcialmente. No serán estas elecciones con las que el PP se sentirá más fuerte para pedir a Pedro Sánchez que convoque elecciones generales como sí lo hizo tras las de Extremadura y Aragón.
La izquierda bastante tiene con trabajar por su porvenir electoral. En estos días se medirán de nuevo las posibilidades de unidad con las medidas que el gobierno llevará al Congreso para paliar las consecuencias económicas de la guerra desatada por Estados Unidos en Oriente próximo. Este martes es más que probable que se tomen las primeras medidas. El socio de coalición, Sumar, quiere más y Podemos, mucho más. Las estudiarán. Nada está escrito sobre la hoy inexistente unidad de la izquierda y si el resultado de las elecciones en Castilla y León de este 15 de marzo tendrá algún efecto.
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