La Federación vecinal de Valencia pide a Catalá que las carpas falleras no se instalen antes del 13 de marzo
Las asociaciones vecinales se quejan de las deficiencias de la EMT o el descontrol con los petardos


La Federació d’Associacions Veïnals de València (FAAVV) ha elaborado un informe con un largo listado de quejas provocadas por la organización y celebración de las pasadas Fallas y reclaman al Gobierno local de María José Catalá que las carpas falleras, que este año se han desplegado desde el 4 de marzo, no se instalen hasta el 13 para no generar tantas molestias a los ciudadanos. La entidad se queja de la instalación prematura de carpas, la actividad comercial descontrolada, las deficiencias en la Empresa Municipal de Transportes (EMT), o el descontrol respecto a los petardos. “Es necesaria más participación y diálogo en favor de la sostenibilidad de unas fiestas que cada año se mueven más al límite, entre la masificación descontrolada y el turismo desbocado”, señala la entidad en un documento.
La Federación reunió a sus asociaciones este miércoles 1 de abril para hacer balance y emitir un informe que será enviado al Ayuntamiento de València para que se tenga en cuenta. Piden que la reunión del Bando Fallero, donde se regula todos los aspectos de la ciudad durante las Fallas, sea convocada antes de que finalice el mes de abril para analizar los problemas denunciados y poner medidas para que no se repita el próximo ejercicio.
Los problemas se extienden desde el centro hasta los barrios de la ciudad y la periferia, por eso propone la creación de mesas de trabajo específicas por cada distrito. “Son necesarias dado que en Fallas, Valencia se convierte en una ciudad sin ley, en la que se impone la ley del más fuerte, con lo que se rompe el marco de convivencia y convierte nuestras fiestas en un espacio inhóspito ligado al turismo de sol y borrachera”.
“Este escenario ha provocado que la fiesta ya no sea disfrutable para los vecinos y vecinas ni para las personas falleras, que se ven colapsadas; ni tan siquiera para los turistas. Sólo se beneficia el vandalismo y quienes promueven un turismo de borrachera que degrada nuestro patrimonio y convivencia”, critican en la entidad vecinal.
La federación se queja de la instalación de carpas desde el 4 de marzo: “Las vallas se colocan desde el primer día del montaje, bloqueando pasos y extendiendo el problema semanas antes de la fiesta. En algunos barrios ya empezó la ocupación del espacio público en el mes de febrero para la instalación de las luces y los pórticos luminosos, que enlazaron con las instalaciones de las carpas en la primera semana de marzo. Esa excesiva antelación en el corte de calles genera problemas críticos para quienes deben ir a trabajar y, lo más preocupante, dificulta o impide el acceso de los servicios de urgencias a zonas residenciales”, describen.
La FAAVV insiste en que las carpas deben instalarse desde el día de inicio de los actos falleros, el 13 de marzo. Y los eventos previos pueden realizarse sin necesidad de invadir la vía pública de forma tan lesiva. O bien se puede hacer de manera eventual sin tener que dejar una instalación fija durante semanas. También se queja la entidad vecinal que no se respeta el derecho al descanso en lugar de ir derivando a otros horarios la organización de verbenas y otros eventos con excesiva contaminación acústica.
La Federación y sus asociaciones vecinales piden un refuerzo sancionador respecto a la pirotecnia porque desde el 22 de febrero “se han tirado petardos de forma indiscriminada. El incumplimiento de horarios y zonas permitidas es total, afectando gravemente a la salud de personas con sensibilidad acústica, al descanso de trabajadores y trabajadoras y al bienestar de los animales. Falta información, educación y, sobre todo, vigilancia”, aseguran.
Se observa un exceso abusivo de puestos de comida, mojitos, churros y patatas que multiplica la oferta, atrayendo más masificación y ocupando más espacio público si cabe. “Las aceras han sido invadidas no solo por el mobiliario fallero (vallas, arena…), sino también por la ampliación de terrazas de bares que han llegado a trasladar mobiliario urbano para extenderse más aún en la calle. A esto se suma el aparcamiento de motos en las aceras por la escasez de plazas de aparcamiento".
Gestión de residuos y salud pública
Las entidades vecinales denuncian también que el número de urinarios portátiles químicos es totalmente insuficiente para el volumen de visitantes. Esto ha derivado en la presencia de orines por todas partes, degradando fachadas, portales y plazas. Además, los pocos instalados han presentado un mal estado de conservación, sin la limpieza frecuente necesaria, convirtiéndose en focos de infección.
Los cambios en los trayectos de las líneas de la EMT, incluso antes del 6 de marzo, ha desconectado barrios enteros de forma prematura. “Los desvíos en las rutas de autobuses se iniciaron en los primeros días de marzo sin dar la información adecuada y sin que desde la aplicación de la EMT se diese una información rigurosa de las frecuencias de paso de las distintas líneas en tiempo real”, apunta el informe.
Han faltado autobuses, según la federación vecinal. La demanda de la población no ha sido atendida, con autobuses que no admitían más pasajeros, dejando a residentes de barrios periféricos sin servicio real. Además, se ha permitido libertad absoluta para el estacionamiento de vehículos privados en zonas peatonales y delante de vados.
El movimiento vecinal denuncia también que no se están restaurando los desperfectos sobre el pavimento tras la instalación de las carpas y los tacos metálicos atornillados al suelo destrozan el firme año tras año a pesar de que las ordenanzas obligan a su reparación: “El Ayuntamiento no está haciendo cumplir esta condición para dar los permisos”, subrayan.
“Desde la FAAVV no queremos criminalizar la fiesta; queremos salvarla mediante la sostenibilidad”, asegura la Federación.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.


























































