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Pagar lo mismo por una vivienda en Catarroja que en el centro de Madrid: la vivienda imposible tras la dana

En este municipio, uno de los más afectados por la catástrofe, el precio medio del alquiler ha subido un 20% desde la riada, siete puntos por encima del aumento en Valencia capital

Mónica Fernandez Noche y su hija Andrea, en la casa de sus padres, Eulalio y Tonica, en Catarroja.Mònica Torres

La abogada Mónica Fernández tuvo que regresar a la casa de sus padres a sus 47 años. La planta superior de esta vivienda típica de Catarroja ―un inmueble bajo, con la puerta de madera robusta y una fachada con dos ventanales en el segundo nivel― es un pasillo largo con cuatro habitaciones y un baño: una para ella con su hija de 11 años, una para sus padres, otra para guardar todos los enseres que logró rescatar la familia y la última, en un extremo, para su despacho. Hace más de un año, la dana de Valencia arrambló completamente su casa y con los precios del alquiler por las nubes no le quedó de otra que trasladar su vida hasta aquí, incluyendo su trabajo.

La casa de Lalo Fernández y Tonica Noche, sus padres, también sufrió las consecuencias de la inundación, pero ellos al menos pudieron salvar la segunda planta. En la cocina, en el primer nivel, el horno se sostiene sobre unos cuantos ladrillos y la mitad de las paredes están desconchadas. Gran parte de los objetos personales y de los muebles que hoy tienen son donaciones. Noche lamenta que la riada le “cogió sin seguro” de hogar, aunque toda la vida había pagado uno. Sin embargo, la vivienda de su hija, ubicada en una planta baja, quedó “inservible”. El barro reventó la puerta y el agua subió en el interior hasta 1,60 metros llevándose todo por delante, inlcuido el despacho que tenía allí. Recuperar la vivienda le ha costado a la abogada “unos 100.000 euros” y ahora solo le queda esperar a que la rehabilitación termine “en uno o dos meses” para poder regresar.

La riada del 29 de octubre de 2024 segó 230 vidas y dañó más de 11.000 viviendas, de las que 363 han sido demolidas —294 parciales y 69 totales—, según la Generalitat valenciana. La emergencia habitacional que sacude toda España se ha agravado en estos municipios en los que, además, muchos vecinos perdieron empleos y empresas. El alquiler medio en Catarroja subió un 20% entre octubre de 2024 y enero de 2026, según la web Idealista. Un porcentaje siete puntos por encima de la subida que experimentaron capitales como Madrid o Valencia en el mismo período, ambas con crecimientos cercanos al 13%.

“Yo sabía, porque llevo divorcios, que los precios de la vivienda estaban desorbitados”, cuenta Fernández, que no se había enfrentado a esa realidad en carne propia hasta que ocurrió la dana. “No puedo permitirme pagar 900 euros al mes por un piso”, dice, y añade que tampoco ve posible hacerse con un nuevo despacho. En la habitación de la casa de sus padres donde actualmente hace parte de su trabajo no puede atender a sus clientes, sino que lo hace en un local que le han prestado a unos dos kilómetros de distancia de allí, en Albal, un municipio aledaño a Catarroja. Esta fue la mejor solución que encontró para salir adelante, porque, cuenta, al principio quedaba con los clientes en el bar.

En otro punto de Catarroja, Javier Daviu, de 54 años, duerme en un coche Nissan Qashqai. Poco antes de la dana, Daviú había regresado a España desde Colombia para vender su casa “por problemas de dinero” y “deudas”, un trámite que se alargó durante un año por estar alquilada. La riada lo pilló en la casa de un amigo, pero con el paso del tiempo tuvo que mudarse a su coche. Pese a que la dana dejó 141.000 vehículos dañados, el suyo se salvó porque lo tenía en una zona alta y “solo le entraron cuatro dedos de agua”. Está claro de que vivir en un coche es duro, pero lo aguanta porque su único ingreso es una pensión por discapacidad ―que cobra tras sufrir un ictus― que no le llegaría para un alquiler. “La habitación más barata está entre 300 y 350 euros mensuales, más 50 de luz”, se lamenta.

Al momento de publicación de este reportaje, en Idealista solo había 10 viviendas en alquiler en toda Catarroja. La más barata cuesta 900 euros mensuales y es un estudio de 60 metros cuadrados. En otro anuncio piden 1.200 euros por un primer piso con dos habitaciones y 75 metros cuadrados.

El informe del sector inmobiliario en Valencia elaborado por la Universitat Politècnica de València (UPV) establece que en la Horta Sud el precio medio del alquiler residencial en el cuarto trimestre de 2025 era de 988 euros mensuales. La cantidad de viviendas con este fin en el mercado era de 57, en una comarca con cerca de medio millón de habitantes. En el tercer trimestre de 2024, antes de la dana, había 60 viviendas disponibles y un precio promedio de 921 euros al mes, un 7,3% más barato.

La situación de la vivienda en venta tampoco da esperanzas. Entre octubre de 2024 y enero de 2026, el precio medio de venta en Catarroja subió un 17%. Otros municipios de la Horta Sud afectados por la dana han registrado subidas incluso mayores: en Massanassa los precios del metro cuadrado subieron un 50%; en Aldaia, un 33%; y en Torrent, un 27%. El aumento en toda la provincia de Valencia fue de un 29% en ese período.

Javier Burón, gerente de la empresa pública de vivienda de Navarra, señala sobre las zonas afectadas por la dana que la falta de oferta de mercado es un problema, pero que “el mercado solo no va a solucionar la crisis”, sino que son las políticas públicas las que tienen “la capacidad de cambiar las cosas”. El autor del ensayo El problema de la vivienda receta que además de construir se puede “movilizar vivienda vacía, comprar vivienda privada para alojar en alquiler a determinadas personas, rehabilitar y combinar con ayudas al alquiler, o redensificar”.

Poyo de Pîcanya Valencia

Como respuesta a la emergencia habitacional, la Generalitat valenciana anunció el Plan Especial de Vivienda Dana que establece ayudas para los afectados del 10% del precio de adquisición de la vivienda ya construida, con el límite de 20.000 euros por hogar. La mayoría de inmuebles en venta en Catarroja en el portal Idealista superan los 200.000 euros, por lo que en estos casos, la subvención ni siquiera cubriría ese porcentaje. La Generalitat también aprobó, en noviembre de 2024, una línea de ayudas de 800 euros mensuales para subvencionar el alquiler de un año, por lo que muchos solicitantes ya no la reciben.

El Gobierno de España, por su parte, mediante la empresa pública de vivienda Casa47 —creada recientemente con viviendas de la Sareb— lanzó una convocatoria piloto con 171 viviendas asequibles, 67 de ellas en zonas afectadas por la dana, que se pueden solicitar desde el 20 de febrero.

La oferta, sin embargo, sigue siendo reducida debido al problema estructural de la vivienda, a lo que se ha sumado la destrucción provocada por la riada. Lo que no deja de crecer es la población, y con ella, la demanda. En 2024 Catarroja tenía 30.142 habitantes, según el INE; en 2025, 30.604. Son 462 vecinos más.

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