La Fiscalía de Madrid archiva su investigación sobre unas presuntas declaraciones homófobas del obispo de Alicante
El prelado, José Ignacio Munilla, anuncia el cierre del caso en las redes sociales y acusa al Estado de imponer una “antropología” basada en la “teoría de género-LGTBI”


La Fiscalía Provincial de Madrid ha archivado las diligencias de investigación que abrió contra el obispo de Alicante, José Ignacio Munilla, por el presunto delito de odio cometido en unas declaraciones sobre terapias de conversión sexual que el prelado vertió durante una entrevista a la emisora Radio María. Munilla declaró entonces que “se amenaza a los psicólogos que acompañen a personas con inclinaciones homosexuales” ya que, si podían hacer que sus “atracciones” fueran “reconducidas, continuaba, “eso se entiende como terapia de conversión y está prohibido”. El ministerio público madrileño no ha apreciado ningún delito en estas manifestaciones y ha decidido archivar el caso, según ha avanzado el propio Munilla en la red social X.
A juicio del obispo de la diócesis de Orihuela-Alicante, el cierre de la investigación se debe a que “la denuncia no tenía recorrido” y “únicamente buscaba amedrentar a la Iglesia para que no nos atreviéramos a proponer la antropología cristiana del matrimonio y de la sexualidad”. Dado que el Congreso pretende vetar mediante una ley, en trámite, estas terapias de conversión, Munilla cree que se está tratando de “imponer una ‘antropología de Estado’ basada en la ‘teoría de género-LGTBI”. La denuncia interpuesta primero ante la Fiscalía General del Estado, que se inhibió y trasladó las diligencias a la madrileña, sin embargo, no fue emprendida por el Gobierno, sino por una plataforma ciudadana oriolana llamada Tu pueblo y el mío, que consideraba que las declaraciones del obispo eran homófobas.
Munilla advierte en X que la Iglesia “no puede dejar de predicar el Evangelio del amor vivido en pureza”. Su obligación como sacerdotes consiste en “acompañar a las personas que, libremente, nos pidan ayuda espiritual para vivir en castidad”. Tilda de “incoherente”, es más, de “auténtico liberticidio”, que “quienes dicen defender la libre elección de la propia identidad sexual pretendan coartar la libertad de quienes timan un camino diferente al suyo”. “El colmo del colmo”, prosigue, “es que la propuesta de amor cristiano pueda llegar a ser objeto de la acusación de delito de odio y de discriminación”.
Las terapias que tratan de devolver a los homosexuales al camino marcado por la doctrina eclesiástica suelen ser calificadas de torturas por aquellos que ha sido sometidos a ellas. Pero Munilla las justificó en la entrevista concedida a Radio María. “Aquí se le llama terapia de conversión a cualquier acompañamiento a una persona para intentar que sus heridas interiores sean acompañadas y pueda vivir la virtud de la castidad como todo cristiano”. Según el designio bíblico de “creced y multiplicaos”, la sexualidad debe de estar encaminada a la procreación. Cualquier desviación de esa ruta debe concluir en la abstinencia sexual, en opinión del clero.
La plataforma denunciante, Tu pueblo y el mío, nació en Orihuela en defensa del legado de Miguel Hernández, aunque posteriormente amplió sus estatutos en defensa del “interés colectivo, la justicia social y la promoción de los derechos humanos” frente a cualquier entidad pública o privada” cuyos planteamientos “afecten negativamente a las libertades” o causen “discriminaciones, agravios o perjuicios de cualquier tipo”.
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