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El auge y caída de un ‘marrón 39′: un buscavidas entregado al robo

El hombre, con cuarenta detenciones a sus espaldas, ingresa en prisión después de robar dos veces seguidas en el misma piso

Los Mossos d'Esqaudra, durante uno de los operativos contra multirreincidentes en Barcelona. Quique García (EFE)

Los últimos dos meses en la vida de Ahmed R., de 48 años, han sido estresantes. En solo 50 días, los Mossos le han detenido una decena de veces en Barcelona. Empezó el 22 de enero, con un robo con fuerza en una tienda de Ciutat Vella, y ahí ya fue encadenando tropiezo tras tropiezo: el 4 de febrero, el 15, el 22, el 1 de marzo, el 5... Hasta que la semana pasada, el miércoles, un arresto por tres robos con fuerza en domicilio acabó con su fulgurante inicio de 2026: el juez ordenó su ingreso en prisión. Había entrado dos veces seguidas en el mismo piso. Los Mossos d’Esquadra celebran la medida, pero saben que no durará mucho: “Difícilmente seguirá ahí hasta el juicio”, advierten fuentes policiales.

Ahmed R. -un marrón 39 en argot, que significa que cuenta con una cuarentena de antecedentes- es una de las cinco personas incluída en la lista de los multirreincidentes que maneja la unidad de investigación del distrito barcelonés del Eixample. La lista responde al acrónimo de DARP (Delincuente Activo con Riesgo de Persistencia), e incluye a sospechosos en función de sus antecedentes en los últimos dos años. En la actualidad constan unos 4.000 candidatos, que acumulan todos un mínimo de dos detenciones en seis meses. Antes, los requisitos eran más exigente: se requerían seis hurtos o robos con fuerza, o cinco más un robo violento, lo que reducía la lista a 830 sospechosos. Pero el criterio se flexibilizó para poder atender las necesidades de todo el territorio.

“Su modus vivendi son los robos con fuerzan en domicilios, hoteles y albergues”, explican fuentes policiales, sobre el Ahmed R., que empezó su carrera delictiva en 2014. Estrenó su expediente en Cataluña con 36 años, con una cuestión menor, poner en riesgo la circulación y resistencia y desobediencia a la policía, y ya en julio de ese año fue arrestado por su primer robo con fuerza. Desde entonces, acumula 39 antecedentes. “Es un buscavidas, un oportunista”, resumen fuentes policiales, sobre el perfil de ladrón, que comete principalmente robos con fuerza.

Tanto es así, que las últimas veces que los Mossos han atrapado a Ahmed R. ha sido de manera ‘in fraganti’, cuando acababa de robar. “Trepa de terraza en terraza, y entra en domicilios”, explican fuentes policiales. El pasado 11 de marzo robó dos veces consecutivas en la misma casa. Entró, le descubrieron, escapó corriendo, pero la mujer que vivía en el piso se quedó con el miedo en el cuerpo. Así que al día siguiente se fue a dormir a casa del vecino. “Volvieron a escuchar ruido, y resulta que era otra vez él”, lamentan fuentes policiales, que aseguran que en uno de esos robos se dejó la documentación, lo que permitió también identificarle y con imágenes de cámaras de seguridad, atribuirle más robos.

Ese tipo de ladrón “genera mucha inseguridad”, lamentan fuentes policiales, aunquen no sustraiga cosas de mucho valor. “Lo que encuentre”, resumen fuentes policiales, sobre qué busca en cada golpe. En un hostal, al que entró al menos en dos ocasiones, robó las sábanas o una máquina de café. Los Mossos celebran que finalmente se haya logrado una prisión preventiva para un ladrón multirreincidente, que trabajan a través del plan Kanpai. “Intentamos pasarlos a disposición judicial con un resumen de sus últimos delitos e informar también a la Fiscalía”, explican investigadores de los Mossos, sobre el trabajo que subyace en cada investigación. El 5 de marzo, el ministerio público ya solicitó prisión preventiva para Ahmed R. por tres robos con fuerza (en un hostal dos veces y un domicilio), pero el juez optó por la comparecencia cada 15 días en los juzgados. El pasado día 13, con tres robos más a sus espaldas desde su libertad, otro juez ordenó el ingreso en prisión.

En el caso de Ahmed R. la última vez ni siquiera declaró ante los Mossos. “No quería salir de los calabozos”..., explican fuentes policiales, sobre un hombre que cuenta también con diversos antecedentes por atentado a la autoridad. “En las detenciones, se pone violento y golpea la mampara del coche patrulla”, explican esas mismas fuentes. Y auguran que, pese a la lentitud, un día Ahmed R. verá como se le acumulan todos las causas y posiblemente pasará una temporada larga en prisión. “La justicia es lenta, pero cuando cae, lo hace como un elefante, aplastándolo todo”, concluyen esas mismas fuentes.

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