El Govern aprieta a ERC con los Presupuestos de Educación: “Si queremos profesores bien pagados nos tenemos que poner de acuerdo”
El Departamento presenta en el Parlament sus cuentas, cuestionadas por la oposición, que aseguran que apenas se incrementan


El Gobierno catalán aprovecha todos los escenarios para presionar a ERC e intentar convencerles para que apoyen los Presupuestos de 2026. También en la comisión de Educación del Parlament, donde Albert Dalmau, consejero de Presidencia, ha sido el encargado de presentar los números en este ámbito, debido a la baja médica de la consejera Esther Niubó. Dalmau ha centrado su intervención en incidir la importancia de aprobar las cuentas. “El país necesita Presupuestos, la realidad del 2026 no se puede gobernar con los Presupuestos de 2023”, ha asegurado. Y ha puesto el foco en dos ámbitos: la inversión en construcción y mantenimiento de escuelas, y la mejora salarial que se está negociando con el profesorado, para evitar nuevas huelgas, que ha vinculado directamente a la aprobación de los Presupuestos. “Si queremos profesores bien pagados nos tenemos que poner de acuerdo”, ha avisado Dalmau.
Durante su turno, ERC ha reiterado su posición negativa. “Nos gustaría llegar a un acuerdo, pero antes deben cumplir sus acuerdos. Quieren un crédito de confianza cuando todavía deben lo anterior y quieren cargar en las espaldas de los otros sus incumplimientos”, ha reprochado la diputada Irene Aragonès.
El Govern ha presentado los números del Departamento, que alcanzan los 7.954 millones para este año, según el proyecto presentado, pero que asciende a los 8.356 millones, si se suman fondos adicionales provenientes de Europa o fondos que gestiona el Centro de Telecomunicaciones. El porcentaje de aumento ha generado controversia, ya que Educación defiende que se incrementa un 24% respecto al 2023. Pero si se compara con el proyecto de 2023, el aumento es del 14%. El PP ha ido más allá y ha asegurado que la subida todavía es más exigua, ya que la cifra de los presupuestos ejecutados el pasado noviembre del Departamento ya eran de 8.148. Además del incremento de sueldo de los profesores, también habrá que ver si el Govern podrá cumplir con el acuerdo con los Mossos para subirles 4.000 euros el sueldo anual tal y como Interior pactó con los sindicatos.
De hecho, las nuevas cuentas de Educación, si se aprobaran, servirían para consolidar iniciativas ya puestas en marcha, y que son las que destaca el Departamento en su documento, como la creación de 900 plazas de guardería o la contratación de 4.100 docentes desde 2023. Otras partidas que ha destacado la secretaria general, Teresa Sambola, son 162 millones para financiar las guarderías (se descarta la gratuidad del Infantil 1) o 253 millones para las ayudas en becas que llegarán a 214.000 beneficiarios del comedor y 46.800 del transporte. También hay 376 millones para la escuela inclusiva (aquí se incluyen 75 para aulas de acogida).
Una de las novedades las presenta el capítulo destinado a inversiones, dotado con 258 millones de euros. Este apartado también ha sido usado a Dalmau para intentar convencer a los socios de ERC, sacando pecho por el aumento de la partida y defendiendo que servirá, entre otras cosas, para tirar adelante un programa de confort climático para los centros (el Govern del PSC todavía tiene pendiente de presentar su proyecto de climatización de las escuelas). “Después nos preguntamos cómo tenemos los centros del país”, ha espetado Dalmau.
Aquí se incluye un nuevo fondo de 100 millones destinado para financiar obras a ejecutar en colaboración con los ayuntamientos. Las obras de mejora o ampliación corresponden a la Generalitat, pero ante la lentitud en la aprobación de los proyectos, se aprobó una resolución delegando en los ayuntamientos esta potestad, de manera que los municipios podrán licitar las obras que afectan a las escuelas, que después financiará la Generalitat. El fondo consiste en una línea de subvenciones -10.000 i 2,2 millones- para actuaciones relacionas para sustituir elementos obsoletos o en mal estado, mejorar el aislamiento de ventanas o la redacción de proyectos, entre otras.
El punto de las inversiones también ha generado polémica con los grupos de PP y Vox, que han reprochado que la ejecución de las inversiones educativas en los últimos años ha sido del 40-50%.
La oposición, muy crítica
Los grupos de la oposición han sido, de forma mayoritaria, críticos con las cuentas. Desde Junts, han lamentado que no se haya contado con ellos en la negociación, aunque también han admitido que son unas cuentas “demasiado desviadas a la izquierda”, ha dicho Anna Erra. La diputada también ha lamentado que los números están lejos del 6% de inversión en el PIB y que no se solucione la falta de financiación de la escuela concertada. ERC ha considerado que los Presupuestos tienen “recursos limitados”. “No queremos Presupuestos de inercia, queremos que sean transformadores”, ha pedido Aragonès.
Los Comuns se han unido a reclamar la aprobación de las cuentas y ha pedido a ERC y Govern para que se pongan de acuerdo. “Se necesitan Presupuestos para hacer frente a la tensión del sistema y al fracaso educativo”, ha reivindicado Jéssica Albiach. La diputada ha desgranado los acuerdos firmados con el Govern en materia educativa: un plan de choque para mejorar la comprensión lectora, que incluye aumentar las bibliotecas escolares e incorporar más psicopedagogos. También convertir los educadores sociales en personal estructural, ampliar plazas en los centros de segundas oportunidades, aumentar las becas comedor, más inversión para climatizar los centros. “Acuerdos que no son de extrema izquierda, como dice Junts, sino de extrema necesidad”, ha zanjado Albiach.
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