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La eliminación de la jornada compactada en los institutos escuela abre un nuevo conflicto entre Govern y sindicatos

El Departamento de Educación presenta su propuesta de calendario escolar, a tres años vista, que fija el inicio del curso el 8 de septiembre

Eliminación de la jornada compactada

El calendario escolar vuelve a abrir un nuevo frente de conflicto entre los sindicatos educativos y el Departamento de Educación. Además de que se mantiene el inicio del curso para antes de la Diada (el 8 de septiembre), el punto que ha alterado los ánimos sindicales es la obligación de que los institutos escuela (que imparten estudios de primaria y ESO) tengan un horario partido y acaba la moratoria para aquellos que tenían jornada compactada (aunque se dejan dos tardes libres, como máximo). Los sindicatos rechazan la propuesta, que tachan de “imposición”, mientras que Educación recuerda que la medida solo afecta a 25 centros y que estos podrán mantener la jornada compactada “si tienen motivos razonados”.

La jornada educativa es fuente de conflicto permanente entre sindicatos, familias y Departamento. Los docentes defienden el horario compactado en secundaria, aunque les gustaría hacerlo extensivo a la primaria, tal y como pasa en el resto de Comunidades Autónomas. Educación, gobierne quien gobierne, siempre se ha mostrado en contra porque asegura que no hay evidencias de que ello comporte mejoras de rendimiento y para proteger a los alumnos más vulnerables (que no se pasen las tardes solos en casa). De hecho, la jornada compactada en los institutos se implantó con la entrada del Gobierno de Artur Mas y los recortes, y fue por un tema económico, ya que con la intensiva se podían eliminar los comedores y las becas.

Con todo, la normativa de los últimos años indicaba que los institutos están obligados también a realizar jornada partida y los alumnos “no pueden tener más de tres tardes libres semanales”, según consta en la orden vigente, aunque se permite que los centros con horario compactado la mantengan. En la nueva propuesta de normativa, se mantienen las mismas condiciones.

El problema está en los institutos escuela. La orden actual fija que los alumnos de secundaria deben tener el mismo horario que la primaria, aunque si alguno tenía el horario compactado lo podían mantener “excepcionalmente”. El texto asegura que esta autorización es “transitoria” y que “no se puede prorrogar el curso siguiente”, pero el redactado se ha mantenido año tras año y lo que debía ser algo provisional se ha consolidado con el tiempo.

En la propuesta de calendario, Educación acaba con esta moratoria y asegura que el alumnado solo puede tener “como máximo dos tardes semanales” sin clase, y que, en este caso, “el centro debe ofrecer actividades a todo el alumnado integradas en la organización general del centro”. En todo caso, la dirección puede solicitar más tardes libres con “una justificación motivada basada en necesidades organizativas, pedagógicas o de servicio”.

La decisión ha encendido los ánimos de los sindicatos, que ven más motivos para la movilización que han convocado para el 24 de enero. “Rechazamos frontalmente cualquier intento de establecer como precedente la actividad lectiva en las tardes en la educación secundaria”, asegura el sindicato Ustec en un comunicado, que además considera que no obedece “a criterios pedagógicos sólidos ni las necesidades reales de los alumnos adolescentes”. Ustec reclama la jornada compactada en escuelas e institutos y, como alternativa, propone actividades extraescolares por la tarde gratuitas y universales. De hecho, los sindicatos temen que este sea el primer paso para extender la jornada partida generalizada en la secundaria.

El Departamento quita hierro a la polémica y a las críticas de los sindicatos porque asegura que de los 121 institutos escuela existentes, la mayoría mantiene el horario partido (como hace la concertada) y solo 25 centros hace menos de tres tardes libres.

Los sindicatos también coinciden a rechazar que el curso empiece antes de la Diada porque consideran que no hay días suficientes para preparar las clases. CC OO y CGT critican que se planifique el calendario a tres años vista. “Hay que hablar curso a curso porque hay aspectos que necesitan revisarse. No se ha evaluado pedagógica ni organizativamente el adelanto del calendario”, defiende el sindicato.

En cambio, las asociaciones de familias, agrupadas en la Affac, defienden la jornada partida, especialmente en secundaria, para asegurar que los adolescentes coman a una hora adecuada y para que no estén solos en casa por las tardes. También apoyan el avance del calendario por un tema de conciliación y para “reducir el tiempo de desconexión” de los alumnos, siempre que se garantice una vuelta al cole con todos los recursos.

En cambio, la nueva orden sí que mantiene la moratoria del plan piloto -ya no tan piloto- de jornada intensiva en 25 escuelas, que se renueva año tras año, aunque Educación no se atreve a acabar con esta excepcionalidad, ni tampoco a extender el modelo a toda la primaria, después de que la evaluación del plan no evidenciara beneficios claros.

Inicio de clases: el 8 de septiembre

Más allá de la polémica, la nueva orden de calendario fija el 8 de septiembre como la fecha para volver a las clases durante los tres próximos cursos, y así intentar acabar con las incertidumbres y debates sobre la fecha de inicio de curso. Según la propuesta presentada por Educación a los sindicatos este martes, las clases empezarían ese día, que caerá en martes, para las etapas de infantil, primaria, ESO y bachillerato, mientras que la Formación Profesional arrancaría el 14 de septiembre.

El Departamento de Educación ha informado este martes de las fechas en un comunicado, destacando que, “por primera vez”, se hace una planificación a tres años vista “para dar el máximo de previsión y estabilidad a la comunidad educativa”. Además, considera que la fecha del 8 de septiembre es “equilibrada tanto para las familias como para los centros, porque permite la llegada y acogida de los nuevos docentes”.

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Sobre la firma

Ivanna Vallespín
Redactora focalizada en Educación desde 2012, con pinceladas también en Política, Derechos Sociales y ElPais.cat. Anteriormente, en medios locales escritos, radio y televisión.
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