Ir al contenido
_
_
_
_

El exgerente del PSOE descarta que Ábalos y su asesor recibieran del partido dinero en efectivo no fiscalizado

El ex secretario de Estado de Transportes declara que le molestó que Koldo García mediara para que atendiera a Aldama por el rescate de Air Europa

El exgerente del PSOE Mariano Moreno, a su llegada este miércoles al Tribunal Supremo.Daniel Gonzalez (EFE)

Que los pagos en efectivo del PSOE iban a acaparar el interés de la novena sesión del juicio a José Luis Ábalos, Koldo García y Víctor de Aldama, aunque no formen parte de esta causa, ya se intuía desde el momento en que el Tribunal Supremo citó como testigos a Mariano Moreno, exgerente del PSOE, y Celia Rodríguez, trabajadora del partido. Lo que sí era difícil de prever es que fuera la defensa del antiguo asesor ministerial la que intentara sembrar dudas sobre el control financiero de Ferraz y el abogado del PP quien protestara por ello.

Lo que ha pretendido la letrada de Koldo García era atribuir el dinero en metálico que manejaba su cliente al reembolso de gastos del PSOE, pero las acusaciones lo vieron venir con antelación y, antes de que la defensa preguntara, habían logrado arañar al antiguo gerente del partido una afirmación que anulaba esa posibilidad. El tribunal ha escuchado también este miércoles al ex secretario de Estado de Transportes Pedro Saura, quien ha asegurado que le molestó que Koldo García mediara para que él atendiera a Aldama para hablar del rescate de Air Europa.

El exgerente del PSOE y la trabajadora Celia Rodríguez ya habían declarado durante la fase de instrucción del caso Koldo en el Tribunal Supremo, donde fueron citados después de que un informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil aludiera a “una falta de concordancia” entre la documentación remitida por el PSOE al Supremo sobre las liquidaciones hechas a Ábalos y conversaciones entre García y su exmujer sobre supuestos ingresos en efectivo “mediante sobres en la sede del PSOE” de la calle Ferraz. Moreno y Rodríguez explicaron que el dinero en metálico que el exministro y su antiguo asesor recibieron del partido correspondía a liquidaciones de gastos como comidas o desplazamientos, pero el instructor consideró que esos testimonios no habían despejado todas las dudas sobre los pagos en efectivo de la formación y reclamó a la Audiencia Nacional que lo investigara. De esa petición ha derivado una causa específica sobre los pagos de Ferraz que se mantiene secreta y de la que solo se sabe que ha llevado al partido a aportar toda la documentación sobre los abonos de gastos entre 2017 y 2024.

Ese asunto, por tanto, no se juzga ahora en el Supremo, pero el tribunal ha citado como testigos, a petición de la acusación popular y de las defensas de Ábalos y Koldo, al gerente y la trabajadora que gestionaba estos pagos. Que la Fiscalía Anticorrupción ni hubiera pedido estas comparecencias y que, una vez que se han producido, no haya planteado ninguna cuestión evidencia que el fiscal no contaba con sacar de ellas nada relevante. Pero a las acusaciones populares sí les interesaba que ese tema se colara en la vista y a las defensas del ministro y su antiguo asesor, hacer ver que los acusados manejaban mucho efectivo de origen legal. El resultado ha sido un tenso y extenso interrogatorio entre la abogada de García y el antiguo gerente del partido con innumerables intervenciones del presidente del tribunal para intentar reconducir la sesión. “Estamos en un bucle”, ha lamentado Andrés Martínez Arrieta.

El exgerente ha explicado, a preguntas del PP que la caja del PSOE solo compensaba gastos de viajes, de representación o los llamados “de actividad”, y en los tres casos solían corresponderse con comidas, alojamiento, transportes, gasolina o peajes. Los tickets se adjuntaban junto a una hoja de liquidación autorizada por el responsable del departamento, y el área de administración o la gerencia (dependiendo del importe) daban el visto bueno definitivo. El gerente ha detallado que la mayoría de las veces el rembolso de gastos se hacía en efectivo y que ese dinero provenía de una cuenta específica del partido. Cuando hacía falta dinero en la caja de Ferraz se reclamaba al banco la cantidad necesaria y una empresa de seguridad la llevaba a la sede socialista. “Nunca”, según el exgerente, se pedían billetes de 500, 200 o 100 euros, por lo que “no es posible” que, como concluyó la UCO, Koldo y su expareja recogieran en Ferraz sobres con “chistorras”, como supuestamente se refería en clave a los billetes de 500 euros.

El interrogatorio del abogado del PP ha revelado algunas lagunas del sistema, como que Ábalos, como secretario de Organización, fuera el encargado de autorizar sus propios gastos. Pero también ha sido una pregunta de Durán la que ha cerrado la puerta a la posibilidad a la que se aferraban la defensa para explicar el dinero en efectivo que manejaban los acusados: ¿Es imposible que Ábalos y Koldo tuvieran dinero en metálico entregado por el PSOE que no estuviera previamente justificado en gastos anticipados por ellos?. “Por supuesto”, ha respondido el antiguo gerente.

La respuesta no ha gustado a la abogada del antiguo asesor ministerial, que ha exhibido unas hojas de liquidaciones que Koldo García con importes de hasta más de 4.000 euros que supuestamente pasaba al PSOE y que, aunque están firmadas, no tienen fecha, ni concepto al que obedece el gasto. “¿Cómo se explica esto con lo que usted decía de que no puede haber gastos no contabilizados?”, ha inquirido la abogada, lo que ha provocado la protesta de la acusación popular por el “origen dudoso” de esos documentos. “Está dando por hecho que esas hojas proceden del PSOE, pero no lo sabemos”, ha advertido el abogado Durán, a quien no le conviene que en este juicio se cuestione el control de los gastos de Ferraz, porque eso es precisamente lo que pretenden las defensas.

El gerente y la trabajadora del PSOE que ha declarado después sí han confirmado otra de las explicaciones que esgrime la defensa de Koldo García para justificar los fondos en efectivo que los investigadores han acreditado que manejaba: el asesor a menudo recogía el dinero correspondiente a gastos anticipados por Ábalos y todo el referido al resto de miembros de la Secretaría de Organización. Y luego, supuestamente, lo distribuía entre ellos. Todos los gastos, ha confirmado la secretaria de Ferraz, estaban autorizados por Ábalos. A preguntas de la abogada del asesor, Rodríguez ha dicho no poder cuantificar a cuánto ascendía el importe anual de gastos de la Secretaría de Organización reembolsado. “¿Pero pueden ser más de 100.000 euros?”, ha insistido la letrada, provocando de nuevo la reacción de Arrieta. “La testigo ya ha dicho que no lo sabe”. Según la documentación enviada al Supremo por el PSOE durante la instrucción de la causa, en los cuatro años de Ábalos al frente de ese departamento, el partido abonó liquidaciones en efectivo de gastos de su equipo por 7.299,04 euros (2017), 33.652,08 (2018), 55.411,26 (2019), 30.795,51 (2020) y 237,83 (hasta julio de 2021).

Los contactos con Aldama del secretario de Estado

En la sesión de este miércoles ha declarado también Pedro Saura, actual presidente de Correos y secretario de Estado de Transportes durante la etapa de Ábalos. Anticorrupción le señala como el artífice, en agosto de 2020, de una nota de prensa que adelantaba la intención del Ejecutivo de salvar a la aerolínea, un documento que, según la Fiscalía, sirvió a la empresa para tranquilizar a sus acreedores. En cuanto el fiscal Luzón le ha lanzado la primera pregunta, normalmente una toma inicial de contacto para ir entrando en materia, Saura se ha lanzado a explicar con pelos y señales, aparentemente más de los necesarios, cómo se gestó esa información y las discusiones que generó en el ministerio el rescate de la aerolínea.

Al margen del lío sobre la nota, que ha aclarado que no fue tal sino un argumentario enviado a varios periodistas, Saura ha revelado que Koldo García medió en dos ocasiones para que él atendiera a Aldama, que estaba a sueldo de Air Europa y mediaba en su rescate, según admitió el antiguo CEO Javier Hidalgo de la empresa en su declaración como testigo. Saura ha contado que Aldama le mandó un mensaje que él no contestó, ante lo que Koldo le envió otro para pedirle que atendiera al empresario. Así se produjo, ha dicho, una “llamada de cortesía de no más de dos minutos” en la que asegura que le dijo que el rescate dependía de la SEPI, no de Transportes. Semanas después, Koldo García se plantó ala puerta del despacho del secretario de Estado con Hidalgo y otra persona que resultó ser Aldama. Saura ha asegurado que ambos movimientos le molestaron porque él le había pedido a Ábalos “encapsular” el rescate de la aerolínea y que todo se quedara en la Secretaría de Estado. “Lo que hace Koldo y entiendo que viene de Ábalos y por eso me molestó”, ha apuntado.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_