Ir al contenido
_
_
_
_

Málaga vuelve a chocar contra el mismo muro: el salto internacional

La capital malagueña se queda sin Autoridad Aduanera Europea igual que antes sin Mundial 2030, Expo 2027, Copa del América o Agencia Europea del Medicamento

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, interviene durante la presentación del proyecto Centesimal, el pasado 19 de marzo.Álex Zea (Europa Press)

Durante la celebración de un congreso de ciberseguridad, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, hablaba sobre la candidatura de la ciudad a acoger la sede de la Autoridad Aduanera Europea (EUCA, por sus siglas en inglés). Aseguraba que “sobre el papel” no había “una ciudad mejor en un país mejor” para ser elegida entre el resto de propuestas del viejo continente. Después, se preguntaba: “¿Será eso suficiente para que nos consideren tanto en el Consejo como en el Parlamento?”. La cuestión la lanzó hace una semana y la respuesta llegó poco después, con el descarte de la capital malagueña en una carrera ganada por Lille (Francia). Un salto internacional que el municipio no consigue dar, chocando con el mismo muro que ya le apartó del Mundial 2030, la Exposición Internacional de 2027, la Copa del América de Vela de 2024 o la Agencia Europea del Medicamento, entre otras aspiraciones.

El proyecto para la agencia aduanera había partido del municipio y había conseguido unir a las administraciones. Lo evidenciaron el pasado diciembre en Bruselas, cuando De la Torre estuvo acompañado del presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, y la vicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero ―principales rivales de las próximas elecciones andaluzas― en el acto oficial de presentación de la candidatura. La ubicación, sus vías de comunicaciones internacionales, su ecosistema tecnológico o la calidad de vida estaban entre los argumentos que les hacían coincidir. Montero destacó entonces que Málaga era “la mejor candidata” y Moreno Bonilla que era el momento “de contar con una mayor representación de la Europa del sur”. No ha sido así: Lille, al norte de Francia y a solo 35 minutos en tren de alta velocidad de Bruselas, ha sido designada sede de la EUCA entre aspirantes como Roma, Varsovia, Bucarest o Zagreb.

La decisión tomada en conjunto por el Consejo de la UE y el Parlamento Europeo ha traído dos consecuencias directas. La primera, evidenciar un techo de cristal que Málaga sigue sin ser capaz de romper en los últimos años a pesar de su crecimiento económico, turístico, cultural y tecnológico reciente. Es la ciudad de moda de fronteras adentro, pero hacia afuera le cuesta. Ya le pasó en 2017 cuando aspiró a acoger la Agencia Europa del Medicamento, que finalmente se quedó Ámsterdam. O en 2010 cuando quiso ser Capital Cultural Europea de 2016, pero lo consiguió San Sebastián. Antes también se había quedado sin la Agencia Europa de Seguridad Marítima, que viajó a Lisboa. “Creo que ha habido un enfoque equivocado de traer eventos para hacer ciudad, cuando lo ideal es hacer ciudad y luego traer eventos”, señalaba a EL PAÍS en 2025 José Luis Sánchez Ollero, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga.

Más reciente fue la renuncia para el Mundial 2030, justificada en el daño económico que las obras de remodelación de La Rosaleda podían suponer para el Málaga CF y por la construcción de una rotonda que se suponía iba a llevar meses de estudios por parte del Ministerio de Transportes, aunque la realidad es que la ciudad llegó tarde a la candidatura y tampoco hizo los deberes necesarios para cumplir a tiempo con los requisitos exigidos por la FIFA. También se quedó atrás en la carrera por la Copa del América de vela ―que finalmente celebró Barcelona― por la falta de la infraestructura necesaria. Más reciente fue la ilusión por acoger la Exposición Internacional de 2027, que estuvo a punto de ser una de las guindas al proyecto municipal del alcalde malagueño pero que se quedó igualmente en nada cuando los 179 países que votaban decidieron apostar por la candidatura de Belgrado. Elías Bendodo, vicesecretario de Coordinación Autonómica y Local del PP, echaba la culpa a Pedro Sánchez porque no se había “comprometido” con el proyecto.

De la Torre culpa al Gobierno

La segunda consecuencia de la decisión de la Unión Europea tiene que ver, precisamente, con una nueva bronca política después de que De la Torre haya achacado la responsabilidad del resultado de la nueva votación, una vez más, al Gobierno. “Me consta que el presidente de Francia ha puesto un interés enorme en este tema. Me consta que la señora Meloni ha puesto un interés enorme en este tema. Ahí están los resultados. No tengo más que añadir”, ha dicho De la Torre.

El regidor sí que ha añadido luego varias reflexiones remontándose a los años 80 para explicar que aquel era el momento de haber pedido tener agencias europeas en la ciudad, pero nadie lo hizo (entonces el municipio y la Junta de Andalucía estaban gobernados por el PSOE). “Nosotros nos hemos movido. Me siento orgulloso de haberlo hecho”, ha afirmado quien también ha cargado contra María Jesús Montero porque, en su opinión, su apoyo llegó tarde. “Una candidatura de Málaga anunciada a tiempo igual hubiera desanimado a otras” a presentarse, ha elucubrado. También ha recordado que Vodafone sí que eligió a Málaga como sede de su centro de I+D+I entre otras ocho ciudades europeas cuando “no hubo interferencias bilaterales de nada”. “Fue una decisión pura y simple de expertos”, ha recalcado.

Minutos después, el subdelegado del Gobierno, Javier Salas, contestó. “Le ha faltado tiempo para echar la culpa al Gobierno de España”, decía el representante socialista. “A todo lo que se ha presentado a nivel internacional con él de alcalde, todo lo ha perdido. Tendría que hacer una reflexión al respecto”, apuntó Salas, que insistió en el “daño irreparable” que, según su punto de vista, ha hecho a Málaga la renuncia al Mundial 2030.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_