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Pere Navarro: “No tengo ningún pariente que fabrique balizas”

El director general de Tráfico, con 15 años de servicio, defiende la V-16, pese a que “nada es perfecto”. “Antes copiábamos a los mejores países en seguridad vial, ahora nos toca innovar porque somos uno de los mejores, deberíamos estar orgullosos”

El edificio de la sede de la Dirección General de Tráfico domina la autovía A-2, colapsada todas las santas mañanas por los 800.000 vehículos que entran y salen cada día en Madrid desde la periferia. Dentro, un piso por encima de la enorme y digitalizada la sala de pantallas desde la que se emiten los partes de tráfico para las radios, Pere Navarro, el jefe de todo esto, brujulea por su gigantesco despacho, presidido por una no menos gigantesca mesa llena de mazos de informes en papel. Habla como una metralleta, pero, en vez de balas, dispara ráfagas de titulares a diestra y siniestra.

Estos días es usted uno de los hombres más odiados de España en las redes sociales. ¿Cómo lo lleva?

No vivo pendiente de lo que dicen, pero sí, puede ser. A ver, aquí ponemos cinco millones y medio de multas al año, ¿qué quieres, que me aplaudan? Pero en esto hay que tomar decisiones. Y las decisiones que tomamos: bajar la velocidad a 90 en carreteras secundarias, anunciar que vas a poner otros 300 radares o que vas a bajar la tasa de alcoholemia a tolerancia cero no dan votos, pero salvan vidas.

¿Es un trabajo sucio, pero alguien tiene que hacerlo, como en la canción de Bonnie Tyler?

De sucio, nada. Tenemos que aprender a compartir la vía pública, que es un espacio finito. Nos damos normas que, si cumplimos, nos mejoran la vida a todos. En realidad, lo que hacemos es vender valores. Pero vender valores a estas alturas del siglo XXI no es fácil.

Cuando le cuestionan, ¿saca los datos del descenso de muertos en carretera bajo su mandato como el personaje de ‘Amanece que no es poco’ se sacaba “la chorra”?

Pues sí, la verdad, jajaja. Aquí todo el mundo tiene una opinión, y es legítima. Pero, para mí, lo que mandan son los datos porque elevan el nivel del debate, dan credibilidad y confianza. En materia de tráfico, que son temas de barra de bar, los datos son irrebatibles.

Su última polémica es la obligatoriedad de la baliza V-16, cuestionada por muchos. ¿Qué les diría?

Que esto no es una ocurrencia. Llevamos años con una media anual de 25 muertos atropellados al bajar del coche en averías para poner los triángulos y se trata de que esta cifra descienda. La decisión de imponer la baliza es un Real Decreto que ha pasado por el Consejo Superior de Tráfico: 85 entidades e instituciones ciudadanas y científicas que trabajan por la seguridad vial. Hemos ido a Europa a explicarlo y parece que aquí es una ocurrencia que ha tenido Pere Navarro al despertarse. Mira, no.

Algún policía me ha dicho que las balizas no se ven, que se puede geolocalizar el coche por terceros y que no se me ocurra quedarme dentro del coche en una avería.

Nada es perfecto, pero comparémosla con lo que teníamos: los triángulos de emergencia. Cualquiera que haya bajado a colocarlos es consciente del peligro que se corre, de que no tenían iluminación y de no estaban localizados. La baliza tiene iluminación, está conectada y te permite no salir del coche. Todo son ventajas. Imagina que hay una curva cerrada donde no se ve: pues bájate del coche y pon los triángulos y me cuentas si es o no jugarse la vida. El riesgo es mayor. Y, sobre lo de que te van a localizar las grúas piratas... Por favor: tenemos a todas las grúas registradas, las detectamos y las sancionamos. Pero, déjame decirte algo, humildemente.

Diga, diga.

Antes copiábamos la política de seguridad vial de los mejores: el carné por puntos, la tasa de alcoholemia, los copiamos de los franceses. Pero, en estos momentos, ya no podemos copiar a los mejores porque somos uno de los mejores, y nos toca innovar y hacer cosas que no han hecho otros. Eso tiene el riesgo de ser cuestionado, y vemos que, en lugar de sentirnos orgullosos de abrir camino, se transforma en un rechazo frontal. Este país tiene un pequeño problema de autoestima, de no creer en nosotros mismos.

Hay quien lo que cree es que tienen interés económico en colocarnos las balizas.

No tengo ni parientes ni amigos que fabriquen balizas. Desde hace un par de meses, estoy seguro de que hay muchos periodistas buscando algún tipo de relación de Pere Navarro con algún fabricante de V-16. Si no ha salido nada, probablemente es que no haya nada.

Ha sido director general de Tráfico en dos etapas, de 2004 a 2012 y de 2018 hasta ahora...

... Cuando me preguntan cuánto tiempo he sido director de tráfico siempre digo que no me acuerdo.

Ha trabajado con varios ministros del Interior. Creo que algunos tenían celos de usted porque siempre tenía buenos datos que dar y ellos, no.

Vamos a ver, Rubalcaba era un hombre de Estado que estaba por encima de esas miserias. Marlaska es un hombre culto, sensible, y ha vivido mucho como juez, conoce el mundo real y eso se nota. Y el ministro que me nombró, José Antonio Alonso, antes de decirme buenos días me preguntaba cómo iba el carné por puntos. Pero tuve otros ministros. En mi vida anterior, fui gobernador civil de Girona, que no lo digo nunca porque envejece un huevo, y tuve a Pepe Barrionuevo, del que tengo un espléndido y cariñoso recuerdo como uno de los mejores ministros de este país y con el que hemos sido bastante injustos.

Bueno, fue condenado por su implicación en los GAL.

Hay que mirar toda la historia y considerarlo en perspectiva. Los jóvenes no conocen la historia de este país, miramos a corto plazo.

¿Cuántos muertos hubo ayer en accidentes de tráfico?

Hasta las ocho de la tarde, que es cuando se reportan los del día anterior, ninguno.

¿No habría que dar esa buena noticia, y no solo las malas?

Nos lo hemos planteado, pero no lo hacemos porque nos da miedo que haya habido alguno, se reporte al día siguiente, y a ese muerto, que tiene familia, se le falte al respeto.

¿Qué grado de eficiencia tienen las campañas truculentas de la DGT para evitar accidentes?

En Seguridad Vial lo que funcionan son las medidas, punto, el resto es blablablá. Las campañas hay que hacerlas, porque ayudan a que sean aceptadas las medidas, pero si no las tomas, se vuelve al punto de partida. Yo voy mucho por Latinoamérica y, allí, están muy preocupados por la siniestralidad. En Colombia tienen 8.000 muertos al año. En México, 17.000, pero no acaban de tomar medidas.

¿Por qué cree que no lo hacen?

Bueno, entre otras cosas, porque el valor de la vida humana no es el mismo en Europa que en Latinoamérica. En Colombia y en México, el índice de criminalidad es brutal, y evitar muertos en la carretera no es su prioridad.

Dice que no se acuerda desde cuándo está aquí, pero algún día tendrá que dejarlo. ¿Es adicto al trabajo?

Qué va. Cuando me cesó Rajoy, estuve de agregado de empleo en la embajada de Marruecos. Luego me jubilé, pasé dos años como consultor viajando por Iberoamérica, y fui feliz. Pero, de pronto, me llaman, después de la moción de censura de Pedro Sánchez. De entrada, dije que no, que ya tenía mi vida montada, incluso di nombres para el cargo. Pero luego pensé que de la vida solo te arrepientes de lo que no has hecho y acepté. Pensaba que serían seis meses, y llevo siete años. Una de las cosas que he descubierto en esta vida es que lo que te planteas no sale y lo que sale no te lo planteas.

O sea, que no tiene plan B.

Bueno, tengo un barco de vela y seis nietos con los que salir a navegar para cuando me jubile. Lo que empiezo a tener dudas es si cuando me jubile estaré en condiciones de subir y bajar la vela y el ancla. La vida son fases y cada fase tiene sus actividades.

Desde aquí se ve la autovía A-2 colapsada. ¿Qué hacemos?

Me fascina. Todo el mundo habla de la movilidad sostenible en las ciudades y la zona de bajas emisiones, pero aquí están todos: parados, con el tubo de escape echando humo.

Yo soy una de las que estoy ahí abajo atascada en mi coche cada día. Vivo a 30 kilómetros del trabajo, el bus pilla el mismo atasco que yo y el tren me pilla fatal. ¿Soy mala ciudadana?

Los problemas de la gestión de tráfico de las grandes ciudades están de lunes a viernes, de 7 a 9 y de 17 a 19 por viajes obligados de trabajo. El 85% de los coches solo va una persona. Reflexionemos: mover 1.500 kilos para desplazar a una persona que pesa 60 es un disparate que no nos podemos permitir, es absolutamente ineficiente. Si fuéramos capaces de poner dos personas en cada coche tendríamos la mitad de coches, la mitad de combustible y la mitad de emisiones, pero a ver quién le pone el cascabel al gato. Vamos a poner un carril de alta ocupación flexible mediante señales luminosas para fomentar el uso compartido.

¿Y cómo lo hacemos, si vivimos solos y aislados?

Hay plataformas e ideas en Europa, con algún tipo de ayuda económica para favorecer, pero, vamos a tener que aprender todos a compartir un poco, cosa muy difícil, y más en este país. Somos muchos, no cabemos y hay que hacerlo o petaremos, es un tema largo

Lo dice alguien con chófer y coche oficial a la puerta.

Lo uso para el trabajo. Los chóferes son guardia civiles en segunda actividad, con lo cual nuestras conversaciones te imaginas por dónde van. Son hombres que han ido en moto patrullando por la carretera. Aprendo más de ellos que de los generales. Necesito pisar suelo y gente de la calle a mi alrededor. Cuando fui gobernador civil en Girona aprendí más de los agricultores y pescadores que de todos los alcaldes y catedráticos de la zona.

¿Qué coche tiene?

Un fiat 500, pequeño, mono. Hoy, todos los coches funcionan bien, con lo cual, guíate por la estética, algo que te enamore, y por el precio y la seguridad. Pero, vamos, me suelo mover en Metro. El transporte público de Madrid es excepcional, no tiene nada que envidiarle al de Londres o el de Nueva York.

Le va a reñir el ministro Óscar Puente por alabar el transporte de Isabel García Ayuso.

Es así: debemos estar todos orgullosos, usarlo y, si un día tienes mucha prisa, coger un taxi.

¿Ha perdido alguna vez un punto del carné?

Nunca, pero no tiene mérito porque conduzco poco. Lo de los puntos tiene su gracia. Cuando se me presenta alguien, lo primero que me dice es que tiene los 15 puntos íntegros. Y les digo, vale, todos decís que tenéis los 15, pero yo tengo delante la cifra de los puntos que ha perdido la gente, con lo cual alguien debe de perderlos.

Pues muchas gracias por su tiempo.

Mira, en esta vida, lo que hay que hacer es aprender a priorizar y a relativizar. Como le dijo Josep Pla a Jordi Pujol, que le estaba poniendo la cabeza como un bombo con los agravios de Cataluña y todo eso: “En la vida, solo hay una cosa realmente urgente, y es mear cuando tienes muchas ganas”. Una gran verdad que solo lo entiendes con la edad.

HOJA DE SERVICIOS

Pere Navarro (Barcelona, 73 años) es ingeniero industrial de profesión y el director general de Tráfico con más años de servicio de la democracia, entre 2004 y 2012 y desde 2018 hasta el cierre de estas líneas, siempre con Gobiernos socialistas. Sobrevivió, incluso, a unos cuantos Consejos de Ministros de Mariano Rajoy, antes de ser sustituido. Introductor en España de medidas tan impopulares como el carné por puntos en España, la limitación de la tasa de alcoholemia y la inclusión en el Código Penal de los delitos de seguridad vial, las cifras de muertos en carreteras han bajado durante su mandato de las 4.032 en 2003 a 1.119 en 2025.

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Sobre la firma

Luz Sánchez-Mellado
Luz Sánchez-Mellado, reportera, entrevistadora y columnista, es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense y publica en EL PAÍS desde estudiante. Autora de ‘Ciudadano Cortés’ y ‘Estereotipas’ (Plaza y Janés), centra su interés en la trastienda de las tendencias sociales, culturales y políticas y el acercamiento a sus protagonistas.
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