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Nuevo icono cultural o kitsch: las dudas de Málaga con las estatuas gigantes de Neptuno y Venus

El puerto y el propio artista, el español Serrán Pagán, trabajan para instalar las esculturas de grandes dimensiones bajo las críticas de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo

A un lado, Neptuno, dios del mar. Al otro, Venus, diosa del amor, el sexo y la belleza. Realizadas en bronce, ambas esculturas de tamaño considerable —ocho metros la primera, cinco la segunda— estarán instaladas pronto a la entrada del Puerto de Málaga desde el centro de la ciudad, a un paso de calle Larios. Se levantarán sobre sendos pedestales y contarán con otras dos piezas a sus pies, dos leones. Están firmadas por el artista ceutí Gines Serrán Pagán, que las ha cedido gratuitamente. El proyecto, del que estos días se ultiman los últimos trabajos para su colocación, ha pasado relativamente desapercibido en sus fases burocráticas, pero un comunicado de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo lo ha puesto en el centro de la diana. Lo define como “pretencioso y grandilocuente” y de “inequívoco enganche kitsch”. Es “más propio del cómic de superhéroes y superheroínas surgido del universo Marvel”, dicen desde la entidad. Se prevé, en principio, que estén allí los próximos 25 años, aunque el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, propuso analizar la opción de que sea una “exposición temporal breve”.

Los pedestales de tres metros que sostendrán las esculturas de los dioses han sido construidos en los últimos días. Una valla de obra les protege de los peatones mientras esperan a que se asienten para, pronto, colocar sobre ellas las dos piezas de bronce que acercarán un poco más a Málaga al estilo grandilocuente de Las Vegas. Se desconoce aún la fecha en la que se inaugurará el conjunto, ya que desde la Autoridad Portuaria solo informan de que se enviará una convocatoria en los próximos días. El papel de la institución y de su presidente, Carlos Rubio, es clave esta historia. Primero, porque fue el propio artista el que habló con Rubio para proponerle el proyecto. Segundo, porque fue el consejo de administración de la entidad pública ―donde también están representados el Ayuntamiento de Málaga o la Junta de Andalucía— el que lo aprobó. Y, tercero, porque es el puerto el que se hace cargo de los casi 70.000 euros que cuesta la instalación de las obras, obras adjudicadas el pasado 14 de noviembre a la compañía Verasa, como se puede comprobar en el portal de transparencia.

“Cuando vimos que empezaban a colocar los pedestales empezamos a preguntarnos qué iban a hacer allí. Había salido algo en prensa, pero poco. Y cuando supimos del proyecto, decidimos enviar el comunicado”, cuenta Rosario Camacho, presidenta de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, reconocida entidad cuya misión principal es velar por el patrimonio de Málaga. El documento, firmado por su junta de Gobierno, argumenta que la ciudad ha luchado mucho por abrir la conexión desde su centro histórico al recinto portuario como para que ahora se instale un conjunto de grandes dimensiones —Neptuno se alzará más de 11 metros— que constituya una “nueva barrera mucho más densa” que elimina “el espacio diáfano existente” y limite los accesos. También relata que las obras configurarán una “muy discutible configuración estética” para el puerto “que lo aproximaría más a un parque de atracciones que a un recinto de la trascendencia histórica y cultural” que tiene.

“Otro problema es el concepto estético de las obras y el resultado artístico que aspira a alcanzarse y que plantea serias dudas por la falta de idoneidad y coherencia del código artístico”, señala el escrito de la academia, que tilda de “pretencioso y grandilocuente” y “de inequívoco enganche kitsch” el proyecto. “¿Hasta qué punto puede la autonomía administrativa de la Autoridad Portuaria alterar la imagen urbana de un paisaje plenamente consolidado?”, se pregunta la institución cultural, que sostiene que un grupo escultórico en un lugar tan significado debería responder al momento histórico de la Málaga actual. “Le preguntas a ChatGPT qué escultura podría ir en un puerto y seguro dice Neptuno. Es que este conjunto no tiene ninguna relación con Málaga”, añade el arquitecto malagueño Ico Montesino, que cree que el conjunto rompe el diálogo existente entre el centro histórico y el mar. “Desde calle Larios se ven los ferris, se atisba el mar. Es poco común en las ciudades y es una relación muy interesante que estas figuras van a negar”, añade el especialista. “Sorprende que la Autoridad Portuaria se decida a instalar algo tan atrevido en un sitio así. Al final se está tratando de una manera muy frívola una cuestión tan importante como la imagen de la ciudad. Y se hace sin conocer la opinión de sus habitantes a través de las instituciones culturales. Hay que consultar especialistas, expertos, llegar a un consenso. Tenemos que ser más serios”, añade el decano de la facultad de Bellas Artes, Jesús Marín, que prefiere no dar su valoración sobre el valor estético del conjunto. “Es un tema opinable y está en un sitio muy visible”, reconocía este lunes el alcalde, Francisco de la Torre, que pedía a la Gerencia de Urbanismo “una reflexión” sobre qué pueden hacer desde el Consistorio sobre un proyecto que, eso sí, conocían desde hace meses.

“Un icono de la ciudad”

El creador, Gines Serrán Pagán, de 76 años, vive ajeno a la polémica. “No sé por qué esta señora, por razones que no sabemos, personales o lo que sea, empezó a difamar, injuriar y meterse conmigo como artista”, lamenta con la paciencia que le da la experiencia. “Siempre hay gente que por una razón u otra trata de echar abajo un proyecto de ese tipo, tan colosal en tiempo, dinero y dimensiones”, añade quien valora el conjunto en tres millones de euros y no entiende que la academia no le haya llamado para consultar los detalles del proyecto o conocer su trayectoria. Esta inició con estudios de Antropología en Nueva York, para después pasar años conviviendo con indios americanos en sus reservas, tras lo que publicó numerosos estudios. Con el tiempo se pasó al arte y, asegura, ha participado en 250 exposiciones a lo largo del mundo, sobre todo en Asia. Sus esculturas gigantescas, cuenta, se encuentran en ciudades de todo el mundo. Él destaca las ubicadas en el puerto de Ashland, en Kentuky (Estados Unidos) o las de Manila (Filipinas), una composición de 23 metros de altura.

Serrán Pagán relata que planteó la instalación de las imágenes al presidente de la Autoridad Portuaria cuando observó que las columna de acceso al puerto no tienen ornamentos encima. “Le dije que estaba pensando en hacer una obra como homenaje a mi padre, nacido en el pueblo malagueño de Villanueva del Rosario y que fue parte de la tripulación que realizó la primera vuelta al mundo del buque Juan Sebastián Elcano, en 1928. Propuse que se pusieran ahí, en esas columnas”, apunta. Siempre lo propuso como una donación, sin coste para las arcas públicas. “Me dijeron que lo veían bien, así que empecé a trabajar en ello en 2021”, apunta. Tras diseñarlas y construirlas en barro —como primer paso de un largo proceso hasta su fundición en bronce— las obras se han producido en un taller situado en China con el que el artista trabaja desde hace 30 años. Representan a Neptuno, en una concepción clásica y atlética, pero con una red de pesca al hombro para establecer mayor relación con Málaga; y a Venus, con un sol en la mano como guiño a la Costa del Sol. A sus pies, dos leones “a modo de defensa”. Todo el coste de la producción de las cuatro piezas, asegura, ha salido de su bolsillo.

Las esculturas viajaron hace unos meses en barco hasta Málaga y, desde entonces, descansan en los almacenes a la espera de su instalación. La opción de instalarlas sobre las viejas columnas se descartó, así que se decidió construir nuevos pedestales, justo los que ya están prácticamente listos para que una grúa llegue a colocar el conjunto histórico en su nueva ubicación. El artista subraya que finalmente no será en formato de donación, como estaba previsto inicialmente: será una cesión por 25 años renovables en periodos de diez años. La Autoridad Portuaria no ha respondido a las preguntas planteadas por EL PAÍS ni tampoco ha explicado cuándo se inaugurará el conjunto, aunque en SUR su presidente, Carlos Rubio, subrayó la “temporalidad” del proyecto y lamentó el “menosprecio” al creador. Éste insiste que quiere capear la tormenta y cree mejor que el conjunto se instale cuanto antes y se inaugure después para obviar la polémica, tiempo que permitirá que “el pueblo se familiarice” con la obra, afirma. “Estoy seguro de que las esculturas se van a convertir en un icono de la ciudad”, concluye Serrán Pagán.

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Sobre la firma

Nacho Sánchez
Colaborador de EL PAÍS en Málaga desde octubre de 2018. Antes trabajé en otros medios como el diario 'Málaga Hoy'. Soy licenciado en Periodismo por la Universidad de Málaga.
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