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La masificación turística llega a Japón, destino moda

El país nipón alcanzó la cifra récord de 40 millones de visitantes en 2025. En el destino de moda ya se habla de ‘kankō kōgai’ o contaminación turística

Japón está de moda. Su capacidad de seducción turística es obvia: visitar el monte Fuji, hacerse una foto en el distrito de las geishas, sumergirse en el Super Nintendo World en Osaka u observar el momiji del cambio de color de las hojas en otoño son algunas de las actividades más buscadas. En 2024, hasta 36,87 millones de personas lo escogieron como destino, un récord histórico. En 2025, el país nipón alcanzó los 40 millones de visitantes. Y en España gusta cada vez más: solo en agosto pasado, más de 32.000 personas visitaron el país, un 23,5% más que en 2024, según la Organización Nacional de Turismo de Japón. El país asiático se percibe como un destino fácil, seguro e irreemplazable, tan distinto a todo que no compite con ningún otro territorio. “Tiene un componente futurista histórico”, valora Oriol Farrés, coordinador del Anuario Internacional de Cidob y experto en Japón. El boom es tal que el japonés es el idioma que más ha crecido en número de estudiantes en España, según un estudio de Preply. “Lo hacen por interés personal, no por motivos profesionales. Buscan entender mejor la cultura”, destaca Sofía Tavares, directora de marketing de esta plataforma de aprendizaje de idiomas.

El alza tiene un componente institucional y económico. En octubre de 2022, en contexto pospandémico, Japón eliminó el límite diario para turistas internacionales para recuperar el sector. Y el año pasado, el yen cayó a su nivel más bajo desde 1990. El sector del turismo aporta ya más del 5% del PIB del país y es su segunda industria más potente, después del automóvil. “Si nos fijamos en el número de japoneses que sale al exterior, y que no ha logrado recuperarse tras la pandemia, en 2024 casi cuatro turistas extranjeros visitaron Japón por cada turista japonés que salió al extranjero”, apunta Farrés. Si a esto se le suma la sobreexposición de la cultura japonesa en redes sociales, se obtiene la fórmula perfecta para el turismo diferente, divertido y seguro.

Vender su tierra para que otros la exploten no gusta a los japoneses. Si destacan por una cultura muy hospitalaria, ya se habla del término kankō kōgai, contaminación por turismo. Como medida gubernamental intentan diversificar el turismo hacia otras zonas, más allá de Tokio, Osaka, Kioto e Hiroshima. Además, en marzo de este 2026 entrarán en vigor nuevas tasas turísticas. En Kioto, el impuesto hotelero subirá un 900%. “Están molestos por la ola de turistas, que satura transportes y destinos y que genera incomodidades. En Japón existe una larga lista de normas y códigos culturales y sociales particulares que muchos de los visitantes desconocen”, explica Farrés. “Allí nadie cruza un semáforo en rojo, no se alza la voz en los trenes y todo el mundo respeta las normas. Por eso creo que hace falta un turismo más consciente y respetuoso, que entienda la cultura antes de llegar”, recuerda Yong Wu Nagahira, chef japonés criado en España y dueño del restaurante Ikigai en Madrid. También ciertos influencers hacen gala de su mal comportamiento en las redes, bebiendo agua de ofrendas de difuntos o colándose en el metro.

A finales de octubre de 2025, Sanae Takaichi se convirtió en la primera mujer en tomar la batuta del Gobierno en Japón. Admiradora ideológica de Margaret Thatcher, ha canalizado el sentimiento antiextranjeros para auparse en política. “En el caso de Japón, es más sensible debido a la elevada homogeneidad étnico-lingüística de la sociedad y a la existencia de normas y costumbres de convivencia muy establecidas”, contextualiza Farrés.

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