Ultimátum al contagio
Hay un tema que me irrita y preocupa enormemente, y no es otro que la pregunta a si la vacunación debe o no ser obligatoria. No logro entender cómo puede haber gente que las rechace alegando posibles efectos secundarios mientras dejan su cuerpo a expensas de que cualquier virus o bacterias ya “desaparecidos” les ataque. Remarco “desaparecidos” porque el hecho de que no haya casos actualmente se debe gracias a esas vacunas y no exime que vuelvan a aparecer pronto, ya que la vacuna no solo protege al sujeto, sino que evita que este se convierta en una fuente de infección. No se debería permitir que los padres no vacunen a sus hijos por creencias o porque han escuchado que no son positivas. Creo que la ciencia está avanzando mucho y le queda mucho por evolucionar, pero no podemos ganar el partido contra la enfermedad sin la base de una buena defensa.— Santiago Bonvin Gómez. Cazorla (Jaén).


























































