Crímenes sexistas
Costumbres sexistas, juguetes, educación, publicidad, tradiciones, chistes, concursos, religiones y redes sociales sexistas. Nada de todo ello nos extraña, al contrario, nos parece, y desgraciadamente lo es, consustancial al mundo y la sociedad en que vivimos. Y luego nos alarmamos y nos llevamos las manos a la cabeza cuando ocurre un crimen sexista. No hacen falta comités de expertos para ver qué está fallando: seguirá habiendo crímenes sexistas mientras la sociedad sea sexista. Si nos dedicáramos a amueblar mejor las cabezas de nuestros niños y jóvenes, tal vez en la próxima generación algo cambiaría. Pero solo hay que mirar alrededor y fijarnos en algunas conductas adolescentes para constatar que no vamos por el buen camino.— Sebastián Fernández Izquierdo. Petrer (Alicante).


























































