Tradición y evolución
El público aplaude y grita impaciente, el espectáculo está a punto de comenzar. Parece mentira que, después de tantos años, esta tradición centenaria siga teniendo tanta aceptación entre los ciudadanos. Por fin aparecen los dos grandes protagonistas del evento. En medio de la arena se alzan dos hombres fuertes y armados. Son gladiadores, personas que en su día tuvieron familia, amigos y libertad, pero que ahora se ven obligados a matar o morir para entretener a las masas. Por suerte, esta tradición inhumana desapareció, ¿os imagináis que en pleno siglo XXI hubiese gente defendiendo el sufrimiento y muerte de un ser vivo por puro entretenimiento? Y ¿os imagináis que unos señores con poder obligaran a restaurar esta tradición a una región que hubiese abolido este disparatado derramamiento de sangre? La tradición es muy importante, pero lo es todavía más la evolución y creo que en el siglo XXI la tortura animal como espectáculo no debería tener cabida alguna.— Roger Martínez Iglesias. Sant Climent de Llobregat (Barcelona).


























































