Regresión
Después de haber recibido en nuestros buzones la carta del Ayuntamiento pidiéndonos delatar a nuestro vecino que hace de su piso un negocio turístico, entiendo ahora la erosión de nuestra democracia. Hacer una caza de brujas bajo delación anónima digna de las épocas más oscuras, es un hecho como tantos otros temas primitivos que desde la Segunda Guerra Mundial hemos combatido.
Estamos perdiendo los principios fundamentales de una sociedad progresista. Una democracia que tendría que alejarnos de los instintos primitivos que cada día intentan invadirnos de nuevo. ¿Y quién lo intenta? Un Ayuntamiento. Mientras tanto, Airbnb paga solo 27.000 euros de impuesto anual en España. El liberalismo no es para todos. La desregulación es solo para el capital financiero. Y el sistema comunista para los que intentan sobrevivir.— Pablo Mendoza. Barcelona.


























































