Un techo para los jóvenes
Me indigno con el tema de la vivienda en este país. No es un lujo tener una casa, es un derecho. Tengo 33 años, estudios superiores y, como la mayoría, estoy sin trabajo. No quiero una mansión en Beverly Hills, solo una casa digna a la que pueda llamar “mi hogar”, e independizarme y tener una “vida”. Hay miles de pisos vacíos y solares con chalets abandonados, a medio hacer, y miles de personas viviendo en la calle. Los jóvenes de 30 años vivimos con nuestros padres y, los que tienen trabajo basura, en pisos patera. Luego ves cómo viven en Suecia o en Austria y te dan ganas de echarte a llorar. Los políticos están demasiado ocupados con sus batallitas internas como para ponerse las pilas y ocuparse de lo importante: casa y trabajo.— Clara Núñez Vergara.


























































