Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

La bota de Arda

Durante el ya pasado partido entre el Barcelona y el Atlético de Madrid, uno de los jugadores, Arda, lanzó una de sus botas de fútbol hacia la cabeza del linier. Sin embargo, este suceso no resonó como puede resonar el resultado de un partido, lo que puede hacer pensar que nuestra sociedad actual se muestra mayoritariamente indiferente ante tal acto, realizado por un futbolista famoso, probablemente un modelo para gente joven.

Poco importa que el objetivo no resultase herido: lo que me parece de mayor importancia es el gesto. Se presupone que este jugador actuó así porque el árbitro había sido injusto a la hora de decidir sobre el partido. Ahora bien, ¿es este un ejemplo de cómo comportarse frente a las injusticias? No parece que este ejemplo de violencia (al parecer, en el país de donde Arda procede el lanzar un zapato sobre alguien supone humillarle, pero recordemos que en España, no) sea el único, dado que no es infrecuente apreciar agresividad en la conducta de futbolistas famosos. Esto nos puede hacer reflexionar acerca de la responsabilidad de estas personas debido a su influencia; presentan una conducta violenta ante una mínima rozadura —si tenemos en cuenta las dificultades de la vida—.— Pablo Montes Lozano.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_