Los motivos del ébola
Mucho es lo que hemos oído últimamente sobre el ébola. Nos han bombardeado con información, a menudo contradictoria, sobre el contagio y cómo evolucionaba la salud de la auxiliar de enfermería. Sin embargo, yo aún tengo muchas preguntas sin respuesta. Por qué se trajo a España al misionero sin las condiciones necesarias para preservar la salud del resto de los ciudadanos. Por qué no se impartió una correcta formación a los profesionales que iban a tratarlo. Por qué se actuó de tal manera que más personas están hospitalizadas a la espera de saber si también están contagiadas por el virus. Por qué hemos sido tan “chapuceros” de ir actuando sobre la marcha ante tal crisis sanitaria. Por qué nuestros representantes políticos no han dado la cara. Por qué se han culpado unos a otros pidiendo dimisiones en lugar de establecer un protocolo de actuación. Señores, resolvamos primero el problema, y luego pidamos responsabilidades, pero no perdamos de vista las prioridades. Creo que la respuesta a estas preguntas es la misma de siempre, como dice mi padre, porque España es el país del “no pasa nada”, y no, nunca pasa nada, hasta que pasa.— Ana Cebrero Rodríguez.


























































