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Cartas al director

Inmoral y descarado

En ocasiones, los medios de comunicación se hacen eco de casos en los que algunas madres son recriminadas por amamantar a sus bebés en público, llegando a ser invitadas (con más o menos elegancia y respeto) a abandonar el lugar cuando estas desean y consideran apropiado continuar con lo ya iniciado. Sentir perturbación ante un acto básico y propio de los mamíferos, ¿es algo natural e instintivo o una reacción fruto de la educación recibida y la cultura respirada? Una misma imagen puede desprender vapores de ternura u obscenidad, todo depende del filtro cultural a través del que sea observada. El gesto realizado por el Papa cuando bautizaba a distintos niños en la capilla Sixtina, permitiendo y exhortando a las madres a dar el pecho durante el evento si lo estimaban conveniente, quizás contribuya a que muchas personas vean cariño y limpieza en vez de suciedad e indecencia. Inmoral y descarado es generar pobreza y mostrar indiferencia ante pechos sin leche y pequeños desnutridos.— Alejandro Prieto Orviz.

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