Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

Bajada de sueldo

Hoy he entrado en Internet para ver mi nómina del mes de febrero y, de nuevo, me han subido un punto el IRPF. Digo “de nuevo” porque en la nómina de enero me encontré con otra subida, esa vez de dos puntos. La primera no me pilló por sorpresa puesto que la habían anunciado, lo que yo no sabía es que también al mes siguiente habría otro palo. ¿Por qué dicen que no nos bajan el sueldo, que solo nos lo congelan? Si nos congelan el sueldo base y nos suben el IRPF, acabamos ganando menos. A eso lo llamo yo “bajada de sueldo”.

Yo no me siento culpable de la crisis económica, como supongo que les sucede al resto de los ciudadanos de este país y de otros muchos. ¿Por qué tenemos que consentir estas medidas tan injustas? ¿Por qué nos quieren hacer creer que solo con nuestro sacrificio y con reformas laborales demenciales se va a resolver el problema? Debe de ser que los trabajadores, en general, ganamos mucho, y por eso nos tenemos que entrampar durante un montón de años para poder pagar un piso en el que vivir, entre otros gastos. Eso sí, el promotor inmobiliario y el banco que nos ha concedido el préstamo se van a hacer de oro, pero ellos son intocables.

Habrá que seguir bajándose los pantalones y aceptando las bajadas de sueldo, porque, si salimos a la calle a protestar, nos mandarán a la policía a darnos nuestro merecido, que para eso estamos en un Estado de derecho.— Javier Rodríguez Almingol. 

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_