Alemania evita entrar en especulaciones sobre la fusión entre Deutsche Telekom y T-Mobile
El Gobierno germano, propietario del 28% de la operadora local, asegura no tener conocimiento de una posible venta de acciones


Deutsche Telekom está estudiando una fusión con su filial estadounidense, T-Mobile US, para crear el mayor grupo de telecomunicaciones del mundo. Al menos, eso es lo que ha aparecido en los principales medios económicos internacionales. De materializarse finalmente, el acuerdo sería histórico, en un momento en el que las grandes compañías europeas del sector buscan ganar tamaño frente a las gigantes de China y Estados Unidos, pero también sería políticamente delicado. De momento, en estos primeros pasos de la operación, la empresa alemana se ha negado a hacer declaraciones y la estadounidense lo ha desestimado igualmente como “especulaciones”.
Asimismo, el Gobierno alemán -que posee hasta ahora el 28% de las acciones de Telekom de manera conjunta con el banco público alemán KfW- evitó este miércoles entrar a valorar estos rumores, a pesar de la insistencia de los periodistas. En caso de una fusión total, la participación estatal en la empresa combinada se reduciría considerablemente y no está claro si el Gobierno de Alemania lo respaldaría. También sería necesario el apoyo político del Gobierno estadounidense en Washington.
“Se trata de especulaciones sobre las que, por principio, no hacemos comentarios. Cuando las especulaciones o la supuesta información tienen relevancia también para los mercados de capitales, no podemos pronunciarnos al respecto. Y aquí, como ya he dicho, se trata simplemente de especulaciones”, declaró el portavoz del Ministerio de Finanzas, Maximilian Kall, durante la tradicional rueda de prensa de portavoces del Gobierno. Asimismo, y al ser preguntado si el Gobierno tiene previsto vender sus acciones de Telekom, indicó que no tiene conocimiento “de tales planes” y reiteró su negativa a entrar en estas especulaciones.
En la noche del pasado martes, la agencia de noticias Bloomberg informó de que la empresa de Bonn estaba considerando una fusión con su altamente rentable filial T-Mobile US. Hasta ahora, Telekom solo posee el 53% del operador de telefonía móvil estadounidense. Más tarde, Reuters también informó al respecto. Las agencias de noticias se remiten a fuentes internas no identificadas y subrayan que las deliberaciones se encuentran en una fase temprana y que existen diversos obstáculos. Deutsche Telekom y T-Mobile han considerado en repetidas ocasiones una fusión más estrecha en el pasado, sin que finalmente se llegara a ningún resultado.
Deutsche Telekom compró una empresa de telefonía móvil estadounidense a principios de siglo y la rebautizó como T-Mobile US. Al principio, el negocio dio los réditos esperados, y, en un momento dado, los responsables llegaron incluso a plantearse desprenderse de la filial. Pero luego se produjo el cambio de rumbo, y ahora la participación del 53% en T-Mobile US es una importante fuente de beneficios. Casi dos tercios del beneficio operativo proceden de Estados Unidos, y la facturación allí es superior a la de Alemania. Por ello, T-Mobile US tiene más valor en Bolsa que su matriz.
Según cálculos de Bloomberg, una fusión crearía un grupo con un valor bursátil de 320.000 millones de euros, bastante más que el valor bursátil del hasta ahora número uno del sector de las telecomunicaciones, China Mobile. La operación sería, al mismo tiempo, la fusión más cara de la historia económica en valor conjunto entre ambas compañías. En este ámbito, la compra de Time Warner por parte de AOL a principios de siglo sigue siendo hasta ahora la más importante, con un valor estimado en torno a los 100.000 millones de dólares en aquel momento.
En Alemania, los medios recuerdan cómo en 2019 Telekom barajó una fusión con su rival francés Orange y cómo esos planes fracasaron debido a la resistencia política tanto en Alemania como en Francia y señalan la creciente conciencia sobre la soberanía de las infraestructuras críticas en un momento de gran inseguridad en el plano geopolítico.
Por eso, sorprendería que se permitiera que Telekom pasara a formar parte de un holding extranjero. En este marco, desde el Ministerio de Economía señalan -sin querer entrar a valorar este caso concreto- que “los controles de inversión dan precisamente al Gobierno alemán la posibilidad de examinar las inversiones en empresas en Alemania para determinar si afectan a la seguridad y el orden públicos y, en su caso, adoptar medidas o dictar órdenes”.
Movimientos en Europa
En cualquier caso, el sector de las telecomunicaciones europeo vive semanas de grandes movimientos corporativos, aunque todos ellos dentro de las fronteras de cada estado. Es el caso de Telecom Italia, que ha lanzado una oferta de 10.800 millones sobre Poste Italiane. o de la francesa SFR, que se ha lanzado sobre sus competidores, entre ellos Orange. En España, el Gobierno acaba de aprobar este mismo martes la compra por parte de Orange del 50% que no controlaba en MasOrange, la entidad resultante de su fusión con MásMóvil.
Todo esto, en un momento en el que Bruselas parece más abierta a este tipo de concentraciones. La Comisión Europea confirmó la semana pasada que flexibilizará las normas de competencia para permitir fusiones en sectores estratégicos, con especial énfasis en las telecomunicaciones. De fondo, la insistencia de las grandes firmas europeas para que se abra la mano, tal y como se ha expuesto continuamente ante la responsable de Competencia, la española Teresa Ribera.


























































