"Controlan las calles, no nuestras mentes"
El régimen sirio oculta la represión en Hama la ciudad símbolo de la revuelta

La ciudad siria de Hama está asociada al aplastamiento, en 1982, de una revuelta islamista que causó miles de muertos. Ahora, la represión de Bachar el Asad contra las manifestaciones populares ha reabierto aquellas heridas que nunca llegaron a cicatrizar y, por eso, la mecha de las protestas prendió allí muy rápido. El régimen trata de mostrar a la prensa una aparente normalidad y acusa a unos presuntos "terroristas" de los signos de violencia en edificios. "Pueden controlar nuestras calles, pero no nuestras mentes", dice un joven.


























































