Alemania, Francia y Rusia estrechan el cerco sobre Irán
Las potencias apoyan la política de mano dura de EE UU

Alemania, Francia y Rusia reaccionaron ayer con dureza al último informe de la agencia atómica de la ONU en el que, por primera vez, expresa su preocupación ante la posibilidad de que el régimen iraní esté trabajando en el desarrollo de cabezas nucleares. Sin duda, el informe ha reforzado en Berlín, París y Moscú la campaña estadounidense para endurecer las sanciones contra Teherán.
La máxima autoridad del país, Alí Jameneí, ha insistido en que el programa nuclear es para uso civil porque el "islam prohíbe las armas de destrucción masiva". Al tiempo, el ayatolá asistió a la botadura del primer destructor de misiles fabricado en Irán.


























































