Mojácar resistió a duras penas el acoso de las llamas que rodeaban el pueblo
Más de 3.000 vecinos de Mojácar (en la foto) pasaron la madrugada del viernes fuera de sus hogares entre expectantes y nerviosos ante la amenaza de un fuego que, empujado por vientos de 80 kilómetros por hora, había llegado hasta las primeras casas de la población. "Las llamas quemaron el coche y por poco a nosotros también", relataba Luisa, que huyó con su familia mientras oía tras ella la explosión de las bombonas de butano de la caravana. Los incendios activos anoche eran ocho, y Teruel seguía padeciendo los más virulentos. Mientras, ayer murió el quinto bombero de los seis que quedaron atrapados en el incendio de Horta de Sant Joan.



























































