La unidad contra el terrorismo
No todos estamos de acuerdo en qué puede hacerse o hasta dónde puede llegarse para acabar con el terrorismo: y no lo estamos en el año 2006, pero sí parecíamos estarlo en el año 1998, cuando ETA declaró una tregua indefinida. Resulta incomprensible que hoy, ocho años después de aquella tregua fallida, y en un contexto diferente por la ausencia de víctimas mortales en los últimos tres años, sin secuestros, con un alto el fuego permanente, sin acercamientos de presos, y sin mayor "generosidad" que la disposición al diálogo político si se verifica el cese de la violencia, no se apoye a un Gobierno que, al igual que hicieron los anteriores en su momento, tiene el derecho y el deber de buscar el final del terrorismo y de aprovechar la misma oportunidad que otros tuvieron en el pasado. Muchos nos preguntamos por qué la AVT se manifestaba contra ETA en 1998 y hoy lo hace contra el Ejecutivo de Zapatero, por qué determinados periodistas aplaudían el proceso abierto durante la presidencia de Aznar y criminalizan el presente, y por qué el Partido Popular no devuelve el apoyo recibido cuando estaban en el Gobierno y ni siquiera existía un pacto por las libertades y contra el terrorismo.
Hoy se echa en falta a los que entonces apoyaron el "proceso" y hoy piden el fin del mismo, se echa en falta la unidad de los demócratas frente a la violencia terrorista por encima de partidismos ideológicos y políticos.


























































