Hallado muerto en su casa un hombre desnudo, amordazado, maniatado y con los ojos vendados

Un vecino de San Blas, Daniel Bailón Mélida, un español de 24 años, fue hallado ayer por la noche muerto en su domicilio. La víctima se encontraba con los pies y las manos atados con cinta aislante, amordazado, desnudo y con los ojos tapados también con cinta. Además, toda la vivienda estaba revuelta, según informó una portavoz de la Jefatura Superior de Policía de Madrid.
El macabro hallazgo se produjo a las 21.30, después de que un familiar avisara al Cuerpo Nacional de Policía. No tenía noticias de Daniel Bailón, por lo que decidió acudir a su domicilio, en el número 12 de la calle de la Joyería, cerca de la avenida de Arcentales. Cuando entró la policía, halló el cadáver decúbito supino (boca arriba) junto a la cama de la víctima.
Los investigadores del Grupo X de la Sección de Homicidios que se han hecho cargo de las pesquisas no localizaron ninguna herida de arma blanca ni de fuego en la superficie que veían sin mover el cadáver. Después de que llegara el juez de guardia, los policías manipularon el cadáver y tampoco hallaron ninguna señal externa de violencia. Este hecho hace pensar a los agentes que el fallecido murió asfixiado, como consecuencia de ser amordazado por sus atacantes. El muerto carecía de antecedentes policiales.
Un hecho que llamó la atención de los investigadores fue que el piso estaba revuelto, en especial, la habitación del fallecido. Las primeras pesquisas apuntan a que Bailón vivía solo. Al cuerpo del vecino de San Blas se le practicará hoy por la mañana la autopsia en el Instituto Anatómico Forense, en la Ciudad Universitaria.
Este nuevo homicidio eleva a 48 las muertes violentas registradas en la región en lo que va de año. En los 29 días que han transcurrido de agosto, se han producido cuatro asesinatos. El primero ocurrió el día 1, con la muerte del ebanista Bautista Monje Quesada, de 56 años, tras ser víctima de un atraco en el distrito de Salamanca. La siguiente víctima, Dumitru Munteanu, pereció el 9 de agosto, tras recibir un puñetazo en una pelea en Alcalá de Henares. El penúltimo fue el empresario hostelero Constancio García Fuentes, de 59 años, en su piso de Torrelodones.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Sobre la firma

Archivado En
Últimas noticias
España busca su sitio en la nueva UE 40 años después de su adhesión
Nuevas reglas de tráfico para 2026: los conductores que no señalicen con la baliza V16 serán multados
Películas sobre Putin o Melania Trump, ‘La asistenta’, ‘Hamnet’ y el resto del cine de estreno más esperado de enero
Asier Illarramendi, jugador del Kitchee SC en Hong Kong: “No me arrepiento de ninguna decisión”
Lo más visto
- Jubilarse a los 66 años y 8 meses llega a su fin: la nueva edad de retiro de 2026
- Un petrolero perseguido por Estados Unidos en el Caribe pintó una bandera rusa en un intento de escape
- Sandra Barneda: “Eso de las izquierdas y las derechas es arcaico, un pensamiento que solo sirve para marcar distancias”
- El vestido de Cristina Pedroche en las Campanadas 2025: un traje hecho con sus anteriores estilismos y en recuerdo a las personas con cáncer
- Crece el “analfabetismo religioso”: dos de cada diez catalanes no saben qué se celebra en Navidad




























































