Registro de sexo
A partir de ahora, la joven que solicite contracepción después de mantener una relación sexual sin protección debido a un accidente en su método habitual será inscrita en un registro de jóvenes que toman "la píldora del día siguiente". Esto ocurrirá en los centros de planificación familiar de Madrid por decisión del Ayuntamiento. (EL PAÍS, 16-2-04).
La mayoría de los que demandan esta atención son jóvenes que aún no tienen estabilizada su vida sexual ni emocional y suelen estar en proceso de formación de hábitos de contracepción seguros y eficaces. Son las mujeres jóvenes y las adolescentes las que tienen más embarazos no deseados que acaban en abortos. Por lo tanto, la idea de crear un registro de jóvenes que toman "la píldora del día siguiente" es descabellada y casi inquisitorial.
Cuando una pareja joven tiene una relación sexual no protegida, por lo común debido a rotura de un preservativo durante un fin de semana, acude a su hospital público de referencia. Una vez allí, seguramente encontrará dificultades para que el médico de urgencias le recete a la mujer un tratamiento poscoital para evitar una gestación no deseada. Este tratamiento debe ser tomado por la mujer en las primeras 72 horas, siendo más efectivo cuanto más cerca esté de la relación sexual.
Es necesario recordar que en la Comunidad de Madrid esa atención médica figura en la cartera de servicios obligatoria que el Imsalud debe ofrecer a la población. La pareja suele ser derivada a un centro de planificación familiar, que no funciona en sábados y domingos, o al médico de familia que, el día lunes, puede prescribir o no las famosas píldoras, ya que -en el error de creer que se trata de un fármaco abortivo- puede ser objetor de conciencia de ese tratamiento. Si tiene suerte, el mismo lunes la pareja puede ser atendida en el centro de planificación familiar.
No creo que un registro en estos centros ayude a las parejas jóvenes, ni mejore su atención en el Sistema Público de Salud. Antes se debería exigir la mejora en la accesibilidad al mismo y hacer cumplir la cartera de servicios que como ciudadanos tienen derecho a recibir, tanto en hospitales y en centros de salud del Imsalud como en centros de planificación familiar municipales.
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