En el nombre del 'funky'
Toejam y Earl han tardado cinco años en volver a la escena del videojuego. Estos dos extraterrestres devotos de la buena música se han perdido el paso por generaciones completas de videoconsolas. Sus creadores aseguran que esperaban algo especial, tecnológicamente hablando, para despertar a Toejam y a Earl y dicen que finalmente lo han encontrado en Xbox. "PlayStation 2 y GameCube se arrastran", aseguran temerariamente en el sitio oficial de los creadores.
Visto el resultado la verdad es que no hay para tanto, se diría que es un juego de plataformas de lo más normal, con toques gráficos muy espectaculares, como los árboles que proyectan frondosas sombras al tiempo que se mecen sobre un bonito tapiz de césped, y otros no tan espectaculares como el poco detalle con que están hechos los protagonistas y la monotonía de ver siempre a los enemigos clonados.
Toejam & Earl 3
Desarrollo: Visual Concepts
Distribuye: Microsoft
Plataforma: Xbox
Género: Plataformas
Edad recomendada: Todos los públicos
Precio: 60 euros
Internet: www.xbox.com
/toejamearl3/
La misión principal del jugador es viajar a la Tierra para recuperar los 12 álbumes sagrados de funk en formato vinilo que le han sido robados a Funkopotamus. Al tiempo debe, si quiere acceder a las mejoras que dispone cada uno de los tres protagonistas, funkificar, es decir, convertir a la religión del funky a todos los humanos que encuentre. Esto lo consigue gracias a un arte marcial musical llamado funk fu. Con un par de golpes se consigue que el terrícola más desaborido mueva sus caderas al ritmo del funk.
Las distintas misiones están localizadas en islas flotantes a las que se accede desde una isla principal a través de puertas que inicialmente están selladas por varias llaves. Desde esta principal se puede cambiar en cualquier momento el personaje que se está controlando para aprovechar las características de cada uno. Toejam es el más rápido y el que más alto salta; Earl, a pesar de ser un gordito torpón, posee un fuerte golpe de funk fu, y Latisha tiene más ritmo y es una suertuda con los regalos sorpresa.
Las misiones consisten generalmente en recoger un regalo y entregárselo a alguien para conseguir algo a cambio. En el camino las terrícolas se dedican a patear la espinilla o la entrepierna del protagonista si no son funkificadas rápidamente. El juego es más divertido con dos usuarios, ya que las misiones son cooperativas, con lo que cada uno puede ir por su lado pudiendo compartir el trabajo y la vida restante con su compañero chocando las manos.
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