La Xunta y la democracia
En EL PAÍS del martes 18 leí la noticia de la prohibición de la Xunta para realizar campañas en los colegios públicos sobre el "no a la guerra" y el "nunca máis". Como profesor de secundaria en un instituto público de Andalucía, quiero manifestar mi rechazo más absoluto a esta medida, y animar a la comunidad educativa de Galicia a no respetarla y luchar activamente contra ella.
Me parece un hecho propio de dictaduras fascistas, además de ir contra leyes y principios éticos básicos de una educación democrática, que debe hacer hincapié en transmitir a los jóvenes valores como la paz, la solidaridad y la tolerancia.
Nosotros, en nuestro centro, estamos haciendo campaña activa por la paz. Pienso que es preferible educar a nuestros alumnos en este camino y que así griten "¡no a la guerra!" cuando lo crean y quieran. De lo contrario, lo que se formará en nuestras aulas serán energúmenos como los que golpearon en aquel mitin del PP a un chico por querer defender la paz.
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