Crónica:CASTELLÓN | LA LIDIA
Crónica
Texto informativo con interpretación
Barrera, el más destacado
La descastada pero manejable corrida del ganadero Pereda, en la doble versión de sus hierros, tuvo el problema añadido de la falta de fuerza. Nobles y sin emoción, fueron toros que no incomodaron a los toreros. Dejaron estar y resultaron muy aprovechables.
Barrera compuso con el quinto una faena de quietud y temple, cortando una oreja. Con su primero estuvo porfión pero sin relieve. Las dos faenas de Luguillano fueron, sobre todo, estéticas. Más ajustada la primera y más ventajista la del cuarto, pero falló con la espada y fue avisado en sus dos toros. Las dos faenas de Alberto Ramírez no fueron brillantes pero tuvieron fondo más que forma. La espada, al igual que a Luguillano le privó cortar orejas y escuchó un aviso del sexto.


























































