La subasta electoral
El anuncio del candidato socialista Joaquín Almunia de que, si gana las elecciones, el sorteo de la mili de esta noche será el último ha vuelto sacar este asunto a la palestra electoral.Fue Adolfo Suárez quien en 1986 se lanzó a la captura del voto juvenil prometiendo dejar en sólo tres meses el servicio militar, que entonces duraba un año.
Su propuesta fue descalificada entonces como propia de un partido casi marginal, el CDS. Sin embargo, los expertos electorales descubrieron pronto su atractivo y, en 1989, PSOE y PP protagonizaron una verdadera puja: el primero ofreció nueve meses de mili, frente a ocho del segundo.
CiU, PNV e IU abogaron ya entonces por acabar con la recluta forzosa.
El acuerdo parlamentario de 1991 entre PSOE y PP zanjó el asunto hasta las elecciones de 1996, cuando los populares lo desenterraron para prometer seis meses de mili y 30.000 pesetas de sueldo.
El pacto de investidura con CiU obligó a Aznar a reescribir su programa: prometió suprimir la mili en diciembre del 2002, como máximo.


























































