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Cartas al director

Difícil de entender

Quisiera poner en su conocimiento y en el de los lectores lo que me ocurrió en el flamante hospital de Alcorcón, una queja más para unir a las muchas de las que tengo noticia y que quiero que sirva para poner de relieve un funcionamiento cuando menos negligente, por si a base de quejas conseguimos alguna mejoría. Fui a urgencias del hospital de Alcorcón con una importante hiperemia conjuntival.Después de esperar dos horas, me atendió un profesional sanitario cuya especialidad nada tenía que ver con el problema que presento, no era oftalmólogo. Dicho profesional me pone un tratamiento en función de lo que él cree "a simple vista": conjuntivitis alérgica.

Después de este diagnóstico tan certero y trato tan amable, y como los síntomas no remitían, sino que estaba cada vez peor, me fui a otro hospital, que no es una fundación ni lleva modernísimos sistemas de gestión, donde me diagnosticaron una queratoconjuntivitis bilateral de origen vírico, con la consiguiente variación en el tratamiento y baja laboral.

Resulta difícil entender cómo ante un problema específico de una especialidad (oftalmología) atiende y diagnostica otro profesional que, dicho sea de paso, es el que "remedia" todos los males de las urgencias del hospital de Alcorcón. Mientras en las urgencias de otros hospitales hay especialistas para tratar los problemas de su especialidad, aquí hay un superprofesional que lo soluciona todo.

Está claro cuál es el objetivo: el ahorro de dinero.

Para esto no hacían falta tantas alforjas, ni fundación, ni modernas técnicas de gestión ni privada, ni otras historias. Recorte de personal, falta en la atención a los pacientes y escasez de ideas son las claves de la política que sigue el hospital. Menos mal que España va bien.- .

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