Un hecho histórico
La reciente creación del Tribunal Penal Internacional (TPI) constituye, a mi modo de ver, uno de los hechos históricos más importantes de este final de siglo. Este tribunal ha sido una aspiración de todos los demócratas y luchadores por los derechos humanos, y su creación ofrece un instrumento eficaz para comenzar a frenar la brutalidad de las guerras, los genocidios y las desapariciones.La autoexclusión en este tribunal de países como EE UU, China e India sólo puede calificarse de vergonzante. Debería haber una respuesta a estas lamentables ausencias por parte del resto de los países.
Propongo a las instituciones, las asociaciones y los parlamentarios españoles que hagan llegar a los embajadores de los países no firmantes el malestar de los demócratas españoles ante la negativa de esos países a favorecer un orden internacional más justo y solidario.España debe recuperar la iniciativa en la promoción de acciones solidarias y de justicia a escala internacional, impulso que se ha ido perdiendo en los últimos dos años.-


























































