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Tribuna:
Tribuna

Corrección

Todo movimiento brusco viene seguido de un proceso de ajuste más o menos acorde con el primero. La Bolsa está cumpliendo este principio al pie de la letra, pero entre los inversores empieza a haber nervios. Estas correcciones de cada exceso anterior pueden desembocar en un movimiento lateral relativamente convulso, pero que encajaría bien con el ambiente político que está en el fondo de las decisiones que se van a tomar este fin de semana respecto al futuro inmediato de la Unión Europea.

En la Bolsa española se produjo una salida precipitada, al comprobarse que el papel abundaba más que el dinero en la primera media hora de sesión, lo que fiaba cualquier capacidad de recuperación a Wall Street. Tampoco en aquel mercado tienen las cosas muy claras y una apertura inicial en la que casi se ganaban 50 puntos dio paso a la total anulación de esa ventaja, lo que hizo caer al índice madrileño hasta 18,66 puntos. En esos momentos, los valores punteros, los del Ibex 35, marcaban la pauta con un descenso del 2,77%.

La contratación del mercado continuo, 158.280 millones de pesetas, indica que la inversión todavía no ha cambiado sus criterios y que tan pronto considera que hay que retirarse a toda prisa con las ganancias como que esa caída de los precios que ha provocado con su salida ha puesto las cotizaciones a tiro. Así, la especulación es la responsable del mantenimiento del negocio en estos niveles, pero al mismo tiempo es la que garantiza liquidez en toda la gama de precios.

Los mercados de deuda también están muy tensos debido a esas decisiones que han de adoptarse en breve. La rentabilidad de la deuda española a 10 años no se ha movido en tres días del 5,19%, pero el diferencial con Alemania mejoraba ayer una centésima, hasta 0,16 puntos. A media sesión, la Bolsa estadounidense volvía a dar muestras de indecisión y subía sólo 33 puntos, a media sesión (52,56 puntos al final) después de llegar a un máximo de 62 unos minutos antes. En esta ocasión, es la altura de las cotizaciones la única responsable de los bandazos.

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