Televisión Española se considera prisionera de una audiencia "vieja y rural"

La deuda de RTVE ha impulsado a los directivos del organismo público a buscar otras rentabilidades distintas de la económica. Su secretario general, Jordi Bosch, aseguró ayer en San Sebastián que mientras no se tome ninguna decisión sobre la deuda de RTVE el Ente público tratará de gestionar la televisión pública con criterios sociales. "Ya que no hay una rentabibilidad económica que la haya por lo menos social", afirmó Bosch. Este reto a corto plazo impulsará a RTVE a tomar medidas para buscar otro tipo de público. "Cada vez tenemos una audiencia más vieja y rural", dijo Bosch, que apuntó que TVE es "prisionera de esta- realidad". "En los próximos meses debemos romper con esta tendencia", apostilló el directivo.El secretario generá de RTVE hizo estas consideraciones en los Cursos de Verano de la Universidad del País Vasco. Al término de su intervención no dudó en reivindicar el pacto de Estado al que el director general del ente público, Fernando López-Amor, no ha dejado de referirse durante los últimos meses. "Hay que resolver, con cierta generosidad y un pacto de Estado, la deuda histórica de RTVE y hemos de comenzar a planteamos que debe ponerse el taxímetro a cero", manifestó Bosch. Éste se mostró convencido de que, en caso contrario, se hace "inviable la continuidad de la radio y televisión públicas por el marco financiero-legislativo y presupuestario en el que nos encontramos".
Para Bosch el modelo a seguir podría ser el portugués. La televisión pública de este país conjuga la existencia de una publicidad limitada y unas obligaciones derivadas de su condición de servicio público. "Ese es un modelo hacia el que debemos tender y que es razonable", subrayó Bosch.


























































