La policía carga contra la oposición en Kinshasa
Mientras los rebeldes avanzan sobre la ciudad de Lubumbashi, la tensión aumenta en Kinshasa, la capital de Zaire. Con la ayuda de vehículos blindados, granadas lacrimógenas y porras, las fuerzas de seguridad zaireñas dispersaron violentamente ayer una manifestación contra el presidente Mobutu Sese Seko y a favor del nuevo primer ministro, Étienne Tshisekedi, en Kinshasa.Al menos 500 personas se congregaron ante el Parlamento para participar en la protesta. Los manifestantes quemaron neumáticos y levantaron barricadas contra las fuerzas de seguridad e impedir la apertura de la sesión parlamentaria en la que estaba previsto someter a Tshisekedi a una moción de censura.
Los manifestantes, en su mayoría miembros del partido de Tshisekedi, la Unión para la Democracia y el Progreso Social, respondieron al llamamiento de la oposición radical próxima a Tshisekedi para reunirse en el Palacio del Pueblo, sede del Parlamento de transición, con el fin de "cerrar el paso a los consejeros conspiradores de la república". Los manifestantes atacaron coches y apedrearon a los que supuestamente transportaban a los partidarios de Mobutu, mientras un funcionario que se hallaba entre la multitud gritaba: "¡Tshisekedi o nada. Tshisekedi o revolución total!". Grupos de militantes favorables al líder opositor avanzaron sobre el Parlamento antes de ser frenados por la policía.
Tshisekedi, viejo rival político del presidente Mobutu, fue nombrado primer ministro el pasado miércoles con el visto bueno del jefe del Estado, tras ser elegido para el cargo por los partidos de la oposición. Sus primeras declaraciones públicas, en las que cuestionó la legitimidad del régimen, del Parlamento y de la Constitución, levantaron una tormenta política en Kinshasa que, según los observadores, puede saldarse con su destitución.


























































