Los empresarios italianos acusan a Prodi de plegarse a la izquierda
La satisfacción con que los empresarios italianos acogieron la llegada al Gobierno de Romano Prodi tras la agitada experiencia de Silvio Berlusconi, ha dado paso al desencanto que se manifiesta en estos días en que se celebra el congreso del Partido de la Refundación Comunista, el aliado izquierdista de la coalición que sostiene al primer ministro. Capitanes de empresa, como el presidente de Fiat, Cesare Romiti, y el de la patronal, Giorgio Fossa, han reprochado a Prodi su escasa firmeza frente a los únicos marxistas que participan del poder en Occidente.
Estos críticos han utilizado un lenguaje duro. Fossa ha afirmado, justo en vísperas del Consejo Europeo de Dublín, que Prodi no será capaz de incorporar la lira al euro, y ha vaticinado indirectamente que su Gobierno caerá en primavera. Según el presidente de la Confindustria, a los Presupuestos generales del Estado les faltan cerca de 40 billones de liras para que Italia cumpla con Maastricht a finales de 1997. El Gobierno deberá precipitarse en primavera a tapar el agujero, añade Fossa, y como Refundación Comunista no le permitirá recortar el gasto social, no tendrá más remedio que volver a subir los impuestos. La crisis será inevitable, asegura.


























































