DORMIR A PATADAS
Un vecino de Bilbao de 61 años fue detenido durante la madrugada de ayer por la Ertzaintza en el barrio de San Francisco debía de estar realmente cansado. Dio una patada a la puerta de un domicilio ajeno y se coló en el inmueble, situado en una calle del barrio chino de Bilbao. La propietaria no daba crédito a lo que veían sus ojos: la puerta reventada y un individuo tumbado en medio del pasillo de su casa, durmiendo. A pesar de los gritos, el hombre no se daba por aludido, así que la propietaria alertó desde la ventana de su casa a una pareja de la Ertzaintza (policía vasca) que nacía la ronda en esos momentos por el barrio. Los agentes conminaron a L. M. M. a que se incorporara. "No me molesten y déjenme en paz", les espetó. Ante la respuesta del invasor, insistieron de nuevo y, tras incorporarle, le detuvieron por un presunto delito de allanamiento de morada. Esto sí que es la ley de la patada en la puerta.-


























































