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Cartas al director

Escribe, harto, un guarda de seguridad

Quisiera dirigirme a ustedes en relación a la carta publicada por su periódico el día 17 de marzo de 1996, en la cual se hace mención a los Rambo Prosegur de la estación de Atocha.Soy un guarda de Prosegur que presta sus servicios en los estacionamientos de Atocha Renfe y estoy harto de que se nos compare con matones a sueldo, mercenarios o incluso con skinheads con uniforme.

Nuestro trabajo es muy desagradecido, porque por 92.000 pesetas al mes realizamos casi las mismas funciones que un agente de los cuerpos de seguridad del Estado sin estar suficientemente protegidos para ello.

A lo largo del año identificamos en la estación de Atocha a más de 15.000 personas, evitamos más de quinientos robos y tenemos más de treinta bajas por lesión en intervenciones, aparte de aguantar insultos y provocaciones de esos pobres débiles y marginados, los cuales, por poner un ejemplo, el pasado mes de febrero golpearon a un compañero de tal forma que tuvo que ser ingresado en urgencias permaneciendo 15 días de baja por los golpes que le propinaron.

Quisiera expresar también que, pese a la opinión de su lector, mi empresa no es la número uno del sector a costa de sueldos bajos, ya que es la que más altos los tiene.

Es la número uno porque presta el mejor servicio y la que dedica más recursos para la formación de sus trabajadores.

Muchas gracias de antemano en nombre mío de los 15.000 trabajadores de Prosegur.-

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