A remolque
El mercado de valores español, a juzgar por los volúmenes negociados y los resultados, dedica todas sus energías al mantenimiento, en tanto la dialéctica en torno a la sesión de investidura va subiendo de tono. La tranquilidad del resto de los mercados, sólo alterada por la volatilidad de Wall Street, está contribuyendo en forma importante a la consolidación de precios del mercado español, aunque la escasez de fondos plantea dudas sobre su solidez.El contraste con la tacañería de los inversores bursátiles lo puso el mercado de deuda, en el que la rentabilidad media de la emisión a diez años superó el nivel previo a las elecciones y el diferencial con la deuda alemana se redujo a 3,21 puntos, alcanzando en algunos momentos de la sesión los 3,19 puntos. A pesar de esta tendencia del precio de la deuda, no se esperan novedades para la subasta de certificados de esta mañana, pero parece que las expectativas a medio plazo son suficientes para caldear este mercado y apoyar a la Bolsa.
Los mercados europeos también lograron pequeños avances por la orientación de la deuda y sólo Wall Street planteó algunas incógnitas. Madrid subió un 0,44% y el Ibex 35 el 0,45%.


























































