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Clubes y asesores proponen diversos soluciones a un mismo problema

Desde que comenzó la polémica sobre los derechos de imagen, los clubes de fútbol han contratado diversos equipos de asesores fiscales para elaborar dictámenes favorables a sus tesis o diseñar propuestas de posibles acuerdos con Hacienda. El objetivo era minimizar el impacto de la reclamación del fisco.El Barça, por ejemplo, encargó al Catedrádito de Derecho Financiero y Tributario, José Juan Ferreiro Lapatza, un dictamen sobre el tema. En una reciente entrevista publicada en EL PAÍS, Ferreiro consideraba innecesaria una regulación específica de los derechos de imagen. Para Ferreiro, "nadie se atreve a negar que alguien pueda vivir de su imagen y el hecho de que ceda su explotación a una sociedad". El catedrático señalaba que "quien tiene el derecho de decidir qué porcentaje de los ingresos corresponde a derechos de imagen o salario, es el propio interesado", es decir los jugadores.

Esta tesis, sin embargo, no es compartida por todos los expertos en la materia, algunos de los cuales aceptan la aplicación de una norma de carácter general que introduzca un cierto criterio de mercado para establecer un límite máximo, de por ejemplo el 50%, a los derechos de imagen. Esta norma evitaría por ejemplo algunos casos de profesionales que cobran el 100% de sus ingresos a través de sociedades, o el de algunas estrellas del fútbol internacional que reciben un salario como futbolistas menor que el de algunos canteranos recién llegados a la plantilla profesional. Ferreiro, en cambio, opina que debe reconocerse que "cuanto más famoso es un ciudadano, tanto más puede ganar por sus derechos de imagen".Paraísos fiscales

Otra de las soluciones barajadas fue la propuesta en una enmienda socialista elaborada por la diputada Mercedes Aroz a instancias del Ministro de la Presidencia, Alfredo Pérez Rubalcaba. En esencia, esta propuesta implicaba tratar los derechos de imagen como "rendimientos de capital mobiliario y estarán sujetos a una retención del l5%". Era una propuesta que dejaba" estos ingresos a medio camino entre las rentas salariales y las de imagen, pero que fue criticada por Hacienda y por algunos asesores.

El Partido Popular por su parte ha insinuado la posibilidad de conceder un trato especial a las rentas de los profesionales del deporte. La idea principal es establecer un límite máximo del 35% al tipo impositivo con el que se gravarían las rentas de los deportistas. "Les sería más rentable que crear sociedades", dicen los técnicos. La propuesta también pretende evitar el éxodo fiscal de los jugadores hacia paraísos fiscales.

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