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Cartas al director

Agradecimiento al Ramón y Cajal

Entre tantas malas noticias, esta nota de esperanza y agradecimiento sinceros a la dirección del hospital Ramón y Cajal de Madrid y a todos sus profesionales, sin cuya ayuda completamente desinteresada estaríamos sufriendo un terrible calvario.Gracias de corazón, en nombre de mi familia y en el mío propio, y en nombre de aquellos que puedan sufrir nuestra enfermedad.

Tras un largo peregrinaje por hospitales, centros y despachos en Andalucía, por fin, deshechos y ya casi sin fe, pudimos atisbar una pequeña luz de esperanza en la posibilidad de ser tratados en la unidad de linfedema del hospital Ramón y Cajal de Madrid. Unicos, al menos fuera de nuestra Comunidad, capaces de dar una respuesta inmediata a los problemas de salud de nuestro hijo o del mío propio.

Si la dirección de dicho hospital no dedicase una unidad a los enfermos de linfedema, ¿que sería de nosotros? Y, especialmente, ¿qué sería de nuestros hijos enfermos? Con esta carta pretendemos destacar la increíble labor humana y profesional del personal de dicho hospital y el trato impecable y generoso con que somos atendidos.

Nuestro agradecimiento incondicional al equipo médico, al de enfermería, al de fisioterapia (Yolanda Garrido) y dietética. A la doctora María Alcoba por su trato exquisito, apoyo y experiencia. Y en especial a la dirección de dicho centro, sobre todo por la esperanza que nos han devuelto-

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