La sutil divergencia
En la pérdida relativa de influencia de Lyonnaise en Aguas abunda la preocupante situación del grupo francés en su país por las presuntas implicaciones de su principal accionista -la constructora Dumez- en un proceso de corrupción política. La fluida relación entre el presidente de Aguas, Ricard Fornesa, y el de Lyonnaise, Jerôme Monod, está propiciando, por otra parte, un reparto racional entre ambas empresas de sus mercados más especializados. Este dato se contrastó cuando Agbar decidió vender a Lyonnaise el 31% de Degremont, una empresa con fuerte implantación en los países árabes de la ribera este del Mediterráneo y que es líder mundial en el diseño y construcción de plantas potabilizadoras y el tratamiento de aguas residuales. Degremont, que empezó siendo filial de Aguas, está ahora en manos francesas (80%). Ello revela una trayectoria parcialmente escindida entre Lyonnaise y Aguas respecto a sus estrategias internacionales.


























































