Cinco guardias civiles declaran en Coslada por presuntas torturas

Cinco de los 17 guardias civiles que residen en la casa cuartel de Mejorada del Campo (15.000 habitantes) prestaron ayer declaración ante Amparo López, juez suplente del Juzgado de Instrucción número 3 de Coslada, por los presuntos delitos de tortura, detención ilegal y denegación de auxilio en la persona de Antonio Avilés Valdezuela, de 28 años.Tres de los guardias civiles declararon que no estaban de guardia el día 22 de octubre de 1993, cuando, según la denuncia de Antonio, fue detenido, trasladado al cuartel y golpeado por cinco, seis o siete guardias (véase EL PAÍS de ayer).
El juzgado solicitó la pasada semana a la Guardia Civil la relación de los agentes que se encontraban de guardia el día de la denuncia, pero esta información aún no ha llegado al juzgado. El cabo primero Manuel Martín Velasco y el guardia Juan Cáceres Alcón, dos de los que prestaron declaración ayer y que sí se encontraban de servicio aquel día afirmaron no recordar si el detenido llevaba la camisa ensangrentada, aspecto que apunta Antonio como prueba de la paliza. Sí recuerdan, en cambio, que tenía un pequeño corte en el labio y que le sangraba. El cabo primero afirmó también que el detenido estaba embriagado.


























































