Compensación
Wall Street, en las pocas horas en que estuvo abierto en la sesión de ayer, compensó las penalidades que había hecho pasar a los inversores en las jornadas precedentes. El dramatismo con que se tomó en algunos momentos el trasvase de dinero desde la Bolsa hacia la renta fija se ha esfumado, no porque haya terminado el cambio de alternativas, sino porque los precios han cambiado y, con ellos, las circunstancias. En el momento del cierre del mercado español, la Bolsa de Nueva York ganaba 26 puntos, lo que anuló la salida de papel registrada durante toda la mañana y permitía al índice corregir desajustes y terminar la semana con un más que discreto beneficio.También en Europa cambiaron las cosas, aunque siempre en función de la coincidencia horaria de los mercados. Francfort cerró con un descenso del 0,21%, mientras que París cambiaba el recorte de ocho puntos de la mañana por un avance de 11 al final. Londres pasó de ceder 22 puntos a perder sólo tres. La contratación se quedó en 16.220 millones de pesetas efectivas, mostrando con ello el lado más gris del mercado, ya que sólo una hora antes del cierre apenas se superaban los 10.000 millones de pesetas, cifra muy inferior al nivel mínimo del ejercicio.
La volatilidad es el máximo exponente del comportamiento inversor en esta semana, ya que el índice llegó a perder casi cinco puntos en dos sesiones y al final gana 71 centésimas. Ayer subió un 0,43% y el Ibex 35 el 0,62%.


























































