El Deportivo pierde la imbatibilidad y el liderato en Oviedo
El Deportivo encontró en el Tartiere su estación término para una imbatibilidad de nueve meses. Desde el 26 de febrero, el subcampeón no perdía en la Liga. Ayer, desde el minuto 2, ofreció todos los síntomas del perdedor. Empezó con falta de concentración y motivación, y acabó arrollado por un Oviedo que lo hizo todo bien. Prosinecki, desde la grada por las secuelas del éxito croata en Italia, vivió la primera proeza de su nuevo equipo.El Oviedo salió a morder, centrado totalmente en el partido. No le esperaba el martes ningún grande de Europa. Una victoria frente al Deportivo justificaría sobradamente toda la semana, incluso muchos meses, los nueve que llevaban los coruñeses sin perder en Liga. Para un equipo que a estas alturas ya arrastra tres negativos, no dejaba, de ser un lujo.
El gol de Cristóbal, aún en el tanteo, puso al Deportivo ante la obligación de sentirse en Riazor. Ocurrió lo previsible. El Oviedo, que reforzó su carácter aguerrido con Suárez y sin Prosinecki, dejó el campo a su rival. Su retroceso físico no significó una actitud pasiva. En realidad, pese a no tener el balón, el Oviedo controlaba al Deportivo. Y se aprovechaba de la resaca sevillana de Donato, que tardó más de media hora en dar un pase correctamente.
Con Fran y Kostadinov oscurecidos, y Julio Salinas aislado, el Deportivo de la brillantez sólo se reconoció en Aldana.


























































