Un día en las carreras
Soy una españolita de a pie que estoy un poco cansada de luchar contra las adversidades, cansada de que siempre tengan el mango de la sartén las mismas personas; no se puede estar siempre protestando contra los mismos incompetentes; es incomprensible que los organismos que votamos o financiamos los ciudadanos son los que funcionan peor.El domingo 20 de marzo en Coslada se decide hacer una carrera popular. Me parece perfecto, yo también hago deporte; pero el señor alcalde, José Huélamo, planifica la carrera de forma que todo Coslada se queda colapsado. Los conductores, muy correctamente, aguantan en sus automóviles 45 minutos para cruzar una calle, pero cuando lo consiguen, 500 metros más arriba se encuentran con el mismo problema; los nervios se desatan con la Policía Municipal, que, muy digna, aguanta todo lo que los conductores le reprochan; a la pregunta de qué ruta alternativa podemos tomar para llegar a nuestros destinos, nos dice que no la hay y que debemos esperar, pero que no sabe cuánto, y que el trazado de la carrera lo ha decidido el señor alcalde y que no ha pensado en cortar la mitad de la vía, que algunas son de cuatro carriles, sino toda la carretera. ¿Para ser alcalde es necesario tener la habilidad para fastidiar así a sus vecinos? ¿No nos merecemos una ruta alternativa? ¿Tampoco nos merecemos información de que no vamos a poder salir de casa, o entrar?
Felicítese usted y a su equipo, somos tan estúpidos que les seguiremos votando.-


























































